Bicentenario IV – La patria redimida por Enrique Germán Martínez. Marino Poeta.

La Patria Redimida

Por Enrique Germán Martínez – Marinopoeta


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Hoy los cielos de la Patria nos ofrecen
una nueva esperanza amanecida,
sin corruptos hoy miramos a los ojos
a un mundo que hasta ayer nos cohibía.

El derrumbe populista es para siempre
hoy un nuevo paradigma se ha instalado
educación y futuro a nuestros hijos
pero no se espere todo del Estado.

Hay un sesgo remanente que nos hiere
en el alma militar profundamente,
es que el pueblo fue de un tajo dividido
y la historia adulterada impunemente.

Levantemos en alto la mirada
recobremos libertades hoy perdidas
impidamos que mancillen los anhelos,
custodiados la promesa renacida.

Alentamos esperanzas que amanecen,
de los sueños en que estábamos sumidos
en el alba muchos soles han salido
a brillar sobre valores escondidos.

No olvidemos a los hombres que en Malvinas
se quedaron para siempre en los turbales,
en el mar profundo y frío y roqueríos,
o en algún prístino cielo azul inalcanzable.

Ellos son guardia de honor que nunca cambia,
no hay paradas, ni pompas ni desfiles,
pero sienten la emoción que nos embarga
y la gratitud de todo un pueblo es tangible.

Combatientes y caídos (veteranos)
son parte de la historia americana
son el centro de un relato e ideario
son la gema que en guerra fue tallada.

No habrá tiempo para oscuros desatinos
ni habrá siembra de más odios hoy sesgados,
en la senda que hoy hollamos ya reunidos
a paso activo hacia el destino caminamos.

Nadie ose interrumpir nuestro camino
por senderos que transitan a la gloria
o daremos batalla hasta la muerte
si se interpone a la luz de la victoria.


Diseño: Veronica Iranzo

Parafraseando a Becquer, la guitarra. Por encargo de María, para jorge. Enrique Germán Martínez, Marino Poeta

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Por encargo de María, para Jorge

Marino Poeta

Del placard en el lado oscuro
de su dueño tal vez olvidada,
silenciosa y cubierta de moho
veíase, la guitarra.

Cuanta nota olvidada en sus cuerdas
como olvida la mente anciana
esperando la mano de Jorge
que virtuosa sabe tocarla.

No le niegues a Dios lo que manda
haz con gozo que salga de tu alma
melodías que manda del cielo
y traerás al mundo un consuelo.

Esas cuerdas sólo están esperando
con el don con que te ha bendecido
el santo cielo tan solo aguarda
que les digas: levántate y anda.

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Diseño: Veronica Iranzo