«Piloto de combate» por Enrique Germán Martínez marino poeta

Piloto de combate
(**)Poesía épica heroica
Enrique Germán Martínez Marino Poeta


En homenaje al Aviador Naval VGM
José César Arca.( el Cacha)
Sobre un hecho verídico

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Como Clíope* haría
en el Olimpo Romano,
le canto con mi lira
a José Arca veterano,
virtuoso, franco y sabio
un piloto de valía
es patriota correntino,
de notoria bonhomía.
El clarín llamó a filas
por la Patria defender,
insulares territorios
que un imperio robó ayer.
Los valientes se alinearon
en su pecho no cabía
el orgullo de ser ellos
quienes prestos acudían.
También canto a Picho Svendsen (+QEPD)
con José eran como hermanos
en esta Patria tan partida
ellos se estrecharon las manos.
Que el Señor lo reciba
en la gloria que han forjado
así sean los vencidos…
es la gesta que honramos!
Al bravo, José Arca
que se estaba por ahogar
con pericia lo arrancó
de las fauces de la mar.

En maniobra expeditiva
que no está en ningún manual
ni los yanquis la hicieron
en su guerra de Vietnam.
Nadie en su sano juicio
ni alucinado iba a soñar,
meter un patín en el agua
que Arca pudiera trepar.
Por eso lloramos a Picho,
impredecible y pasional.
cuando algo pretendía
su vida no importaba más..
Parece absurda fantasía
destinada a fracasar
tocar con la panza el mar
y así poderlo rescatar
Lo llevó raudo colgando
hasta el mismísimo hospital,
el éxito lo aclama al Picho,
lo logró una vez más.
De los héroes un campeón
en la gloria merecida
que ganó en las Malvinas
en mil nueve ochenta y dos.
Había salvado otra vida
casi por casualidad,
y el Cacha entra a la historia
de la Aviación Naval.

José Arca fue a la guerra
el Buen Señor lo bendecía,
lo guardó en sus santas manos
cuando el peligro se cernía.
La flota inglesa atacaron
en el estrecho de San Carlos
Cacha, Mingo y el Loro
al Ardent lo vapulearon.
estalló como artificio
en la mar lo sepultaron.
José no se conmovió
ni celebró el resultado,
Marcelo había caído
con su avión pulverizado.
Fue el blanco escogido
de un inglés terco y osado
disparando con cañones
como un desenfrenado.
Era Márquez quien volaba,
a pocos metros a su lado
en el instante inesperado,
en que a la gloria fue ingresado.
Se hizo parte de la historia,
en el sitial que se ha ganado,
orlada su memoria,
por la Patria prohijado.
Nadie muere el día previo
aunque viva apresurado
tuvo suerte Philippi
su día no había llegado.
Dio aviso que su avión
había sido impactado
agregó que estaba bien
El A4? Condenado!
Invocando al Señor
Cacha ya había pensado
volar todo el canal
y al llegar al otro lado
desde allí cruzar el mar
perfil bajo… indetectado
pero ya tenía a un inglés
en la cola enganchado
disparando con cañones
destruyendo con cuidado.
Por fortuna munición agota
el Bobby desgraciado.
No tuvo otra triste opción
que el regreso indeseado,
Arca entonces decidió
en Puerto Argentino ser rescatado.
Por la torre de control
a su tiempo fue informado
aterrizar sería un suicidio
con su avión tan afectado.
A través de orificios
se ve el cielo encapotado
no da ni para un forzoso***
-Eyéctese! hágame el favor,
no le queda otra opción,
hágalo con precaución
Y tenga usted mucho cuidado!
José Arca fue a la guerra
y decisiones el tomó
se eyectó en la bahía
desde el pueblo se lo vio.
Cayó al mar muy despacito
y su lucha comenzó
el equipo con el agua
su peso multiplicó.
Se quitó todo superfluo
para nadar con libertad
y llegar hasta la playa
sin el frio ignorar.
No sabía que la playa
fue minada tiempo atrás,
para prevenir el
desembarco
sorpresivo de los SAS.
Bajo el cielo encapotado
un UH de Vietnam
se colgó en su vertical
para robárselo a la mar.
No hubo caso con subirlo,
mojado pesaba más,
sin el guinche de rescate
no lo iban a lograr.

Entonces Picho decidió
arriesgando mucho más
descendió hasta meter
un sky para pescar.
El Cacha ávido trepó
era su oportunidad,
no sin gran dificultad,
casi el mar lo congeló.
Lo que sigue conocemos
porque lo he contado ya
con el tiempo Picho y Arca
fueron hermanos de verdad.

Epílogo

José Arca el aviador
Con prestigio deslumbró,
en la guerra sus acciones
fueron oro que acuñó.
Patria altiva no olvides
entre valientes a un campeón
es capítulo en la gloria
su vida arriesgó en acción.
Argentina tu homenaje
y a tus hijos un deber
que conozcan los ejemplos,
heroísmos del ayer.

  • Clíope: diosa olímpica de la poesía épica.

** Poesía épica: es un
género el cual el poeta se queja o se lamenta por muertes o catástrofes

*** Aterrizaje forzoso cuando un avión se ve obligado a aterrizar por estar degradadas sus actitudes de vuelo.

«Canción a la Patria reunida» por Enrique Germán Martínez marino poeta

Canción a la Patria Reunida
Enrique Germán Martínez marino poeta
Contraalmirante VGM

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“Unir” es el mandato convocante
de un pueblo que sus sueños postergó,
el populismo ilusionaba triunfante
mas en tres generaciones fracasó.

El futuro prometía un destino
manifiesto de grandeza a la Nación
pero errores con porfía repetidos
nos condenaron a pobreza e inflación.

Una grieta tiene al pueblo dividido
por mentes de amañada condición,
“Unir” será perfecta amalgama
que fraguará junto con reconciliación.

Hoy flamea nuevamente la esperanza
ayer perdida en los senderos del error,
un infierno íntegramente lo debemos
para siempre al populismo que imperó.

Ya las brisas de optimismo están soplando
de cuadrantes donde prima la razón,
hoy flamea nuevamente la confianza
ayer perdida entre el miedo y la traición.

Hoy al alba muchos soles han salido
a brillar sobre virtud sin corrupción,
la verdad y la justicia recobradas
en esta tierra son sagrada bendición.

Libertad haya en mi Patria soberana
la descendencia de argentino corazón
que no escoja un extranjero los caminos
prosperidad florezca en toda la Nación.

Sea Argentina heredad con señorío,
tierra ubérrima de bienes su destino,
que orgulloso bajo pliegues de su emblema
marche el pueblo hacia la gloria peregrina (1 y 2)

(1) Gloria Peregrina es una clara y directa alusión a la Marcha de la Libertad del año 1955.
(2) Gloria peregrina significado: adornado de singular belleza

«Idos y desaparecidos» por Enrique Germán Martínez marino poeta

Idos y desaparecidos.
Enrique Germán Martínez
Marino poeta

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A los desaparecidos reaparecidos
para cobrar.

Desaparecido es un ente inexistente
en estado límbico intermedio
entre la vida y la muerte es un promedio,
si te falla es mal augurio fatalmente.

Si te dieran la opción sería excelente
irte a Europa y no volver por este predio;
un prolongado y saludable entremedio,
la permanencia no parece muy prudente,

Más no te vuelvas poesía en epicedio
pues este curro cobrarás seguramente.
Y si bombas detonaste muy frecuente,

es posible que un plus te den de premio.
No corras no hay motivo de apremio
Hay medio palo aunque argentina se reviente.

Epílogo
Cobró el medio palo verde en dólares cara grande
Y por la bomba en un comedor atestado, cobró un
15% por “Actividad riesgosa”.

«El poeta fue a la guerra» por Enrique Germán Martínez marino poeta

El Poeta fue a la guerra
Enrique Germán Martínez
enriquemarinopoeta@outlook.com

Esta historia es ficticia

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El poeta fue a la guerra
dícese que regresó,
que trajo mil relatos
y otros tantos que calló.

Más no trajo de regreso
la sonrisa que lució,
cuando el barco se alejaba
a la guerra sin opción.

Las Malvinas irredentas
el destino apostó,
arriesgásemos la vida
por la gloria y el honor.

A poco de navegar
en su vida algo cambió,
al teniente o sea su jefe,
mucho antes conoció.

Aunque el paso de los años
alguna huella le dejó,
era un joven muy galante
su jefe del batallón.

En los Maristas de Belgrano
en primer grado conoció
y se hicieron tan amigos
como hermano y confesor.

De su amigo tan querido
su papá era un militar
y por rumbos divergentes
habrían de transitar.

Pero su hoy jefe-teniente
era su amigo de Inferior
el destino resarcía
generoso antiguo error.

Resistieron bombardeos
defendieron posición,
su amistad fue inquebrantable
se forjó al pie del cañón.

Pero un día desgraciado
una granada que cayó
al teniente la metralla
Inesperada lo alcanzó.

En los brazos del poeta
El cura lo confesó
Y con un Viva la Patria
Su vida se extinguió

Al poeta una medalla
El general le otorgó
y a la madre del teniente
fueron dos que reservó.

Informado el general
de la amistad entre los dos
alabó ese sentimiento
que distingue con honor.

Expresó acongojado:
Si tu amigo ha muerto hoy
llóralo todas tus lagrimas
y por siempre añóralo.

Pero su alma que es eterna
donde está, lo sabe Dios,
déjalo que en paz descanse
lo que pudo ya entregó.

Regresó tan taciturno
y en sí mismo que su voz
no se oía casi nunca
que no fuera en oración

Treinta años se calló
y de la guerra enmudeció
como si no hubiera ido
ni visto cuánto vió,

Su alma un día despertó
quiso que saliera el sol
buscó todas sus notas
a escribir se abocó.

Por semanas no se oía
ni un murmullo de su voz
que no fuera en tono quedo
y solamente en oración

Relató todos los hechos
que la guerra aconteció,
escribió las poesías
que en su corazón lloró.

Recordó a su viejo amigo
el teniente que murió.
Y para celebrar su vida
Este libro le escribió.

Compilando poesías
y relatos que reunió,
vió la guerra desde el arte
y en sus versos lo plasmó.

El poeta fue a la guerra
pero un día regresó
honrar a los caídos
con el don que Dios le dio.

Epílogo

Al cumplir 40 años
del regreso el Batallón,
en la cena de agasajo
preguntó uno al anfitrión:

De la vida del poeta
qué podemos hoy saber?
era bueno con las letras
Y versaba a su placer.

-Trabaja siempre noche y día
Y escribe sin cesar,
Pero su alma está en las islas,
nunca pudo regresar.

Marinopoeta.com

«Náufragos» por Enrique Germán Martínez marino poeta

Náufragos
Enrique Germán Martínez
Marino poeta

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El Belgrano con honor
entre glorias naufragó
con trescientos veintitrés
custodiando el pabellón

El poder era ambición
congelado el corazón.
Una líder con historia
de soberbia y sinrazón

Silencioso y al acecho
el peligro anidó,
un rapaz conquistador
cruel zarpazo le asestó.

El ataque doblegó
sin poder contrarrestar.
El abismo lo engulló
era un Señor del Mar

El valiente comandante
fue ejemplo en conducción,
último en abandonar
como es la tradición.

Bonzo quería correr
misma suerte que el bajel,
Barrionuevo persuadió
o se quedaba con él.

Disciplina y moral
era fe en la dotación
pero al abandonar
el averno comenzó.

Sin piedad los apaleó
el mar gélido polar,
aunque el viento en su bramar
cantar bravos escuchó.

Nunca nadie entenderá
qué martirio se sufrió,
hasta que en brazos marinos
a satán se los quitó.

No triunfó el invasor
ni en siglos lo hará,
sus falacias son derrotas,
victorioso es rescatar.

«Hasta la última balsa» por Enrique Germán Martínez marino poeta

Hasta la última Balsa
Enrique Germán Martínez Marino Poeta

Reflexión del vicealmirante Álvaro Vásquez que era el comandante del Aviso Gurruchaga cuando rescató casi cuatrocientos náufragos. Es además quien acuñó la frasea “hasta la última balsa”, que tanto le agradecen los rescatados.
“Seguramente al expresar esa breve sentencia , que alguno de mis hombres recogió y grabó en su memoria, quise poner en evidencia la inmensa tragedia humana a la que nos enfrentábamos y el encomiable esfuerzo realizado por toda la dotación que tuvo el exitoso resultado conocido. Mi agradecimiento para ellos y todo nuestro reconocimiento a los 323 valerosos camaradas que dejaron su vida junto al Crucero Belgrano. A ellos honor y gloria eterna”.
Álvaro Vásquez
Vicealmirante (R )

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El aviso GURRUCHAGA
rescató hombres del mar,
casi fueron cuatrocientos
desafiando al temporal,
con su balsa, su coraje,
disciplina y voluntad.
Los marinos de la Patria
hoy no cesan de vivar,
al Belgrano que reposa,
en profundo mar austral.
Se fue a pique engalanado
con la guardia militar,
son 300 que custodian
el sagrado Patrio Grial.

1090 tripulantes
acataron por igual
la consigna más virtuosa
para la posteridad:
“Irse a pique sin arriar (1)
sacro pendón de su sitial”.
Gurruchaga es la memoria
de un rescate singular
con Bouchard y Piedra Buena
no dejaron en el mar
camarada abandonado
prometieron rescatar
“Hasta la última balsa” (2)
no habremos de olvidar

  1. Irse a pique antes que rendir el pabellón era la consigna más tocante del Almirante Guillermo Brown. Poetizada como “Irse a pique sin arriar sacro pendón de su sitial”.
  2. “Hasta la última balsa” fue una expresión oportuna y sincera del comandante del Aviso Gurruchaga, el hoy vicealmirante Álvaro Vásquez

«Si hubiera yo caído» por Enrique Germán Martínez marino poeta

«Si hubiera yo caído»

Enrique Germán Martínez marino poeta


A Lino Palacio (h) cuya pasión por la verdad me inspiró esta poesía

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Si hubiera yo caído en la batalla
no podrían estas letras ser leídas,
sólo serían una historia imaginaria
de pasión y sentimientos pretendida.

Si me hubiera la metralla alcanzado
mis poesías y sonetos no serían,
no podrían nunca haber sido creados,
desconocidos por completo dormirían.

No habría tachaduras ni borrones
del poeta en apreciados manuscritos,
no cantarían escolares sus canciones
hojas blancas abundarían sin escritos

Cuanto pigmento en mi paleta pretendía
Y perfección y trazos rectos en aristas,
empero el éxito no hubiera aparecido
de haber sido una baja en una lista.

Cuanta marcha y canción acompasada,
con que la banda militar desfilaría,
cuánto bronce, viento y cuerda acallaría,
la inexistencia del juglar y de su lira.

Cuantos besos a mi esposa y a mis hijos
el fragor de la batalla engulliría,
mil sonrisas y abrazos no existidos
siendo yo quien más que nadie los quería.

Cuánto ejemplo habríase creado
al calor de heroicas historias de caídos,
cuánta gloria nos han ellos heredado,
que nos hace victoriosos aun vencidos.

«Elegía» por Enrique Germán Martínez marino poeta

Elegía
Enrique Germán Martínez Marino poeta

Escanear para escuchar recitado por marino poeta

Al regreso de la guerra he llorado,
en desconsuelo tristes lágrimas vertido,
desde el alma al evocar a mis amigos,
que custodian el profundo azul abismo.
Son los héroes que al honrar lo prometido
fueron batidos al furor de la batalla,
centinelas en ajenas lejanías,
Patrio grial al que guardan y amurallan.
Los quisiera de regreso como Ulises,
que el peligro hasta Itaca lo agobiaba
y Penélope su fiel y bella dama,
lo aguardó aunque los años le pesaban.
Los quisiera de regreso como al Cristo
que a tres días de morir resucitaba,
que regresen con sus glorias y medallas
a sus vidas que hoy perdidas son sagradas.
Ahora sé cuanto mis lágrimas suplican
no es tan sólo por mis buenos camaradas,
es por cuantos sin regreso han sucumbido
y merecen éstas lágrimas lloradas.

«Profecía, rogar y soñar» por Enrique Germán Martínez marino poeta

Profecía rogar y soñar

Enrique Germán Martínez marino poeta

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Si fuera un poeta
de fama y renombre,
cantaran mis letras
compás musical,
si el mundo pudiera
pasiones del alma,
guardar en sosiego
y devotos rezar.

Agudos vocablos
Y rimas inquinas,
serían memorias
de tiempos atrás,
poemas serían
angélicos himnos,
benditas sus letras
sólo amor y paz.

Más urden las mentes
innoble objetivo
intento furtivo
de dominación ,
ciudadanos no habremos,
vasallos seremos
y un ramplón dirigente,
de conducción incapaz.

No dejes que mienta
El Foro en San Pablo,
será el querellante
de toda acusación,
la América pobre
en perpetua condena,
será eterna la pena,
sin redención ni perdón.

Los hijos partieron
la Patria está hueca,
no suenan clarines
al alba brillar,
no hay voces viriles
Jurando banderas,
no hay salvas que truenan
Sol de Mayo a honrar.
No hay dianas de gloria
un relato es la historia,
Venezuela y Cuba
arquetipo a imitar.
Se robaron los bienes
Y escasos caudales,
las reservas finales
en el Banco Central.

Al fin se robaron
la historia y la gloria,
nos dejaron sin nada
y sin libertad.
No parece haber sido
Pueblo tan bien nacido
solo ven un camino:
rogar y soñar.

Epílogo

Te daré una esperanza
valiente Patriota,
el albur no se agota
en anunciado final.
Aunque cante el profeta
tuerce el brazo al destino,
no le ruegues tu sino
¡muere antes de soñar!

«Estirpe de Gloria» por Enrique Germán Martínez marino poeta

Estirpe de gloria
Enrique Germán Martinez
Marino poeta

Dedicado a los 44

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Hoy el alba me inspira
un poema imponente
en reflejo naciente
del sol al brillar,
recuerdo de glorias
laurel en la historia,
corona a valientes
de furia del mar.
Cuarenta y cuatro,
es virtud y ejemplo
que engalana al marino
arquetipo a imitar,
modelo supino
te enseña el camino
persigue su sombra
no te va a defraudar.
Son bronce sin mancha
ni mácula alguna,
son la estirpe más pura
del hombre de mar.
No alcanza mi verba
la augusta estatura
a que ellos crecieron
y hoy son fulgurar,
no tiene el poeta
palabras radiosas
con brillo y nobleza
ponerse a la par.
Los cuarenta y cuatro
son hermanos e hijos
que el cielo bendijo
para perdurar,
son amor en custodia,
son bronce en la gloria,
son brillo que un sol
no podrá emular.