“Joaquín y sus soles” por Enrique Germán Martínez marino poeta

Una idea de Ana Filippi y Joaquín Martínez

Una bandera con muchos soles
sueña Joaquín con tierna ilusión,
grandeza es luz en sus dos colores
al nacer la Patria fue promisión.

Refuljan soles en las conciencias
no haya más riñas ni terco rencor,
se cierren brechas y sus violencias
seamos pueblo sin más que amor.

Joaquín aún sueña con tantos soles
su abuela Ana le prometió
con sabiduría y sin resquemores
guardar esperanza sin vacilación.

Un día vendrán de los cuatro vientos
a que se debe tanto fulgor,
será edén la Patria del cuento
con que Ana Abuela nos deleitó

“Eres luz” por Enrique Germán Martínez marino poeta

Para qué vivir errante en la penumbra
si tanto resplandece el firmamento,
para que ser una sombra vagabunda
que agoniza agotados sus intentos.

Para qué ser calmo río de llanura
que exaspera parsimonioso y lento,
si has podido con tu furia y tu bravura
desafiar a los mares y a los vientos.

Para qué ser un rescoldo moribundo
que agoniza bajo nieve en triste frío
si tu puedes ser un fuego que abrasa
como sol que al desierto ha descendido.

La vida te responde sin falacias
con espíritu de bienaventuranzas
eres luz, eres hoguera y avalancha,
y luminaria que ilusionas y esperanzas.

“ERES PARA MI” Por Enrique Germán Martínez

A mi esposa al partir de viaje

Eres el agua salobre de mis mares,
eres el sol de mi puro y azul cielo,
eres la estrella brillante en mi universo,
y no habrá nada a ti que se compare.

Eres el aire que respiro sin saberlo,
Eres la luz de mis ojos cuando se abren,
Eres canción que acompaña mis silencios,
Eres la vida que fluye con mi sangre.

Pero eres libre de partir alguna tarde,
Si en algún otro horizonte te reclaman,
Soñaré que el vacío que dejaste
Es tu esencia y volverás a sublimarte

“LEJOS DEL INVIERNO” (Título original de Lilian Viacava) por Enrique Germán Martínez marino poeta

Poesía dedicada a Lilian Viacava La Dama de la Poesía, a modo de comentario para honrar sus hermosas letras que llevan por nombre LEJOS DE INVIERNO, a quien admiro por estar ella en lo más alto de los sitiales de Parnassus.

Lejos del frío invierno
El cálido brillo del verano intenso
Irrumpe joven e impetuoso
Con su calor a apagar los vientos
y secar los charcos fríos
a la sombra de floridos ceibos
y habrá de llevará mi amor
hasta ti en tu hielo eterno…

Irá hasta tu montaña
Donde, umbría y en triste encierro,
aun no has comprendido
que es verdad cuanto yo te quiero
y fue aquel un pecado viejo
que está olvidado hace ya tiempo
que mis gestos reivindicaron
pedí perdón y de él me arrepiento
.

Ven conmigo al cálido sol
que afuera hay un verano intenso
deja que te haga sentir amor
y renazcan tus sentimientos
serás dueña de mis poesías
y reinarás en mis pensamientos
serás mi flor fresca que ha nacido
para iluminar un verano nuevo.

Comentario adicional al poema de Lilian
Por haber sido marino durante cuarenta años valoro especialmente estas hermosas frases ,todo el sabor del mar y el erotismo que sugieren.

venciendo la distancia de tu cuerpo y mi cuerpo
entrelazando piernas como jarcias al viento
en un mar de pasiones donde ancla el veler
o.

Un jadeo de olas en los mares desiertos
acompasan las ansias de una pasión sin tiempo
que se agita en la dicha de un encuentro certero
.

No tengo estatura literaria para felicitar a La Dama de la Poesía, pero la admiro como mariopoeta.com y una felicitación es lo más espontáneo y apropiado que brota de todo mi ser.

“Hasta las Puertas del Cielo” por Enrique Germán Martínez marino poeta

Si acaso mi amor me asaltara la muerte,
que ésta siempre presta a un golpe de suerte
la espero confiado, a mi vida aferrado
daré mi pelea sin bajar los brazos.
No habrá de llevarse mi bien más preciado
ni fácil, prestado, cedido, o sin cargo
ni intente acercarse al alma en que guardo
con celo palabras que me dió el cielo Santo
Que dijo a este niño: “Tráela un día a lo alto”
no temo a la muerte artera y silente
no haré un regalo a su gusto inclemente
Más temo a la vida que premia y castiga
que no hace promesas, te hiere o te besa,
es impredecible cual fiera a su presa,
No hesita en clavarte sus armas más lesas.
Si aun siendo valiente también tú cayeras
Sería mi honra del cielo a sus puertas
hacerme presente contigo a mi diestra
que habrás de llenarte de orgullo si vieras
que te honran abriéndote amplias dos puertas,
Haciéndote espacio cual se hace a una reina.
Tu te lo ganaste en tu vida terrena,
la senda era angosta cuando ibas por ella
guijarros y hiedras hirieron tus piernas
cruzaste los bosques sin guías ni estrellas
Los cauces nadaste en aguas turbulentas
Te arropaba en las noches un manto de nieblas
Un ángel cantaba en tus horas despiertas
Y un hada lloraba de angustia o pena
Mas nadie una mano amigable te diera
Por eso es que nunca será recompensar
Aunque eternas te esperen ambas puertas abiertas.

“Inocente” por Enrique Germán Martínez marino poeta

Basado en una conversación telefónica sobre los relámpagos y lluvia que caían….

Llora mi cielo arrepentido
lavando ancestrales culpas
que modelaron mis sentidos
entre luces y penumbras,
desde un cenit donde encumbra
el trono de un sol altivo,
empeñado contra las sombras
que sucumben ante su brillo.
Pero no se arrepiente mi alma
ni pecado alguno la infama,
no hay patíbulo que amedrente
ni condena se le reclama.
No hay cadenas que la sujeten
ni pecados que la profanan,
solo intolerancia y celo
son el vicio de quien difama.

“Resentimientos” por Enrique Germán Martínez marino poeta

A nadie… por Enrique Germán Martínez.

Podría suprimirte de mi vida,
en silencio escucharte sin palabras,
quedarme encerrada así te olvidas,
ignorarte en la puerta de mi casa.

Olvidarme de ti en todo momento
aún, los que la piel deja grabada,
no buscarte, ni romper el juramento,
aunque en cada reflejo vea tu cara.

Podría eliminar de mis recuerdos
imágenes que otrora venerara,
y borrar cada segundo intrascendente
haciendo que ya nuestro no haya nada.

Olvidar cada rasgo de tu cara
hasta que fuera imposible descifrarla
si preguntan por ti seré tan fuerte
que diré que de ti no guardo nada.

Y si dejaras esta vida yo sería
la última en honrarte allí presente,
en el fondo congelado de mi alma
un secreto inconfesable está latente.

Aunque una voz del cielo lo dijese,
lo negaría tantas veces cual pudiera
mi verdad ha de vivir eternamente
porque que te amo más allá de toda muerte.

“Encabalgando mis poemas” por Enrique Germán Martínez marino poeta

Tus palabras  fueron

oro puro, en la bruma lírica

del Alba, dieron orden a mi

pensamiento más oscuro, como

amable el arte me lo  marca.

Es esto? Lo que tu infinita

sapiencia me sugiere, o encabalgar

es algo tan sublime, que ni juglar,

poeta o trovador, podría con su

lira entonar, sin tutela de los dioses.

Aquellos, que en Olimpo intentaban

alcanzarla estatura de canto y poesía

del hermoso adolescente Febo Apolo.

No me abandones en esta neblinosa

madrugada, ármame cual poderoso

combativo hoplita  griego. Sólo ansío 

enfrentar al poderoso, armado de mi  lira

aconpañado con mi musa y despojado

del peso de mis de mis egos

“A fino lápiz” por Enrique Germán Martínez marino poeta

Mis albas luminosas e inspiradas
son despertar generoso en tristes lágrimas,
en la noche y escondido he derramado
por tu hermosura, a mi verso inalcanzable.

Al comienzo eras un nombre y una imagen
pero fueron delineando tus palabras
reflexiones y sentires que relatan
tu belleza hecha tan solo al fino lápiz

Un día en que la magia desbordaba
fue imposible ignorar tal preciosura
que con arte el hábil lápiz dibujaba
mientras un ángel le cantaba a tu ternura

Fuiste el alma más brillante en madrugadas
que recuerdo en mis eternas singladuras,
aunque efímero fue el tránsito del alba
en mi vida fuiste la más hermosa y pura

Por eso mi recuerdo es incesante
no se apaga con el agua ni se cura
hoy te llevo en el torrente de mi sangre
Y cada latido ilumina tu figura

“Candela enceguece” por Enrique Germán Martínez marino poeta

En un cielo donde reina eternamente
luminoso y milenario un sol de oro,
resplandece una gema reluciente,
que es candil de un universo misterioso.
Es estrella cada vez más refulgente
cuyo brillo multiplica impetuoso.
Luz pequeña pero intensa que enceguece
el confín de las distancias sin retorno.
Candela es tan bella qué ante ella
son opacos tanto plata como el oro,
a su armonía se han rendido las pasiones
y a su ternura el amor se hace ilusiones
Pero ella reina en paz iluminando
Con bondad, del universo, oscuros rincones