“Estirpe de Gloria” por Enrique Germán Martínez marino poeta

Estirpe de gloria
Enrique Germán Martinez
Marino poeta

Dedicado a los 44

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Hoy el Alba me inspira un poema imponente
en reflejo naciente del sol al brillar,
recuerdo de glorias laurel en la historia,
corona a valientes de furia del mar.

Cuarenta y cuatro, ejemplo en virtudes que honran
los nobles marinos para cultivar
son bronce sin mancha ni mácula alguna
son la estirpe más pura del hombre de mar.

No alcanza mi verba la augusta estatura
a que ellos crecieron y hoy son fulgurar,
no tiene el poeta palabras radiosas

con brillo y nobleza ponerse a la par.
Los cuarenta y cuatro son hermanos e hijos
Que el cielo bendijo para perdurar.

“La tumba del marino” por Enrique Germán Martínez marino poeta

La tumba del Marino
Enrique Germán Martínez Marino poeta

En la tumba del marino no hay rosa alguna
ni crece entre las olas perfumada flor,
no hay un crucifijo del Cristo doliente
nunca lágrimas de olvido de un antiguo amor.

No tiene un marino siquiera el derecho
de yacer bajo azul cielo y a su alrededor
broten salvajes las flores más bellas
que honran al Señor por su creación.

El marino es distancias que nadie ha medido
horizontes olvidados en que recaló
ausencia entre puertos desconocidos
es la postal ajada donde te recordó.

El marino está hecho en un telar del cielo
y el oro que ostenta humilde en su galón
no es riqueza es el brillo que en albas puras
el sol generoso un día le regaló.

Un marino es recuerdo de los seres vivos
que aguarda su regreso y quizás murió
Que más dá, si la mar celosa lo ha engullido
O lo ha seducido con su esplendor

“Mi norte no se ha perdido” por Enrique Germán Martínez marino poeta

Mi norte no se ha perdido
Enrique Germán Martínez Marino poeta


A Bimbo y su familia

Ilustración Enrique Germán Martínez marino poeta
escanear para escuchar poesía recitada por el autor
Escanear para escuchar poesía recitada por Silvia Dietrich

He navegado mares bravíos
alcancé horizontes soñados,
guardé el rumbo de mi navío
mi norte fue siempre conservado.

La familia fue invariable destino
donde dirigía todos mis pasos,
mi esposa Hebe mi eterno sino,
mis hijos son cual había deseado.

Amigos fieles como he tenido
seguro un ángel me los ha enviado,
fueron mi fuerza si había caído
y abrazo donde enjuagar mi llanto.

¡Gracias al cielo! me ha bendecido
y hoy mi barco he amarrado,
a puerto eterno lo he conducido,
en ansiado cielo he recalado.

Sin embargo, al irme yo he sabido
que mis hijos el rumbo han atesorado,
y hoy navegan aguas tranquilas…
¡Mi larga vida no ha sido en vano!

“Soneto a un Chimango de navío” por Enrique Germán Martínez marino poeta

Soneto a un Chimango de navío
Enrique Germán Martínez marino poeta
A Francisco Savino en su cumpleaños

Feliz cumpleaños, amigo navegante,
unes orillas y sus puertos con acierto
eres de veras un marino muy experto
y un amigo a no dudar preponderante.

Tu virtud es regresar siempre triunfante
con tu barco y tripulantes a buen puerto,
has dejado a más de uno boquiabierto
por hazañas de tu épica flotante.

El chimango es un ave muy constante
de aquerencia inquebrantable eso es muy cierto,
fue el motivo de un feliz eterno injerto

en la 100 llegaste en un vuelo rasante.
Y por motivos tan injustos y frustrantes
¡fuiste Chifrus un chimango encubierto!

“Palabra empeñada” por Enrique Germán Martínez marino poeta

Palabra empeñada
Por el contralmirante (P100)
Enrique Germán Martínez

Escanear para escuchar recitado por el autor

Cadete
¿has cumplido las consignas,
que en un par de anclas cruzadas,
guardaste en juramento
tu vida en ello empeñada?
¿fuiste ejemplo noble y recto
que al Almirante emulaba
y a sus épicas arengas
antes de entrar en batalla?
Decía Guillermo Brown,
cuando a sus hombres exhortaba
en Quilmes frente un imperio
que el Plata amenazaba:
“Con dos pabellones a tope,
clavados en las jarcias,
a pique llevarán su honra
a su alma amarrada”
“ Fuego rasante que el pueblo,
nos mira desde la ribera”,
con orgullo gauchos marinos
daban pecho a la pelea
“No conozco más valientes
que Brown, Espora y Rosales”,
estabas como ellos dispuesto
a dejar tu vida en los mares?
Dijo Mitre de Brown
en sus palabras postreras
al Brigadier General
de bien ganadas estrellas
“Brown de pie en la popa,
de navíos de la Patria,
valía como una flota
por un león comandada”
Estas eran las consignas
que el Almirante inspiraba
a marinos que lo heredaron
y su palabra conservaban.
Pasadizo de las batallas,
Altar eterno al valor
es la senda de la gloria
que ha inspirado a cada generación
Si has cumplido estas consignas
formarás en el patio de honores,
donde el silencio susurra historias,
y entona épicas de campeones.
En sus columnas el patio augusto
de todo marino sus nombres
guarda el eco de sus palabras
y la estela de sus acciones.
¿Hiciste brillar tus hechos
como el oro de tus galones?

Las letras de tu nombre tendrán el oro gastado
si eres reconocido
por los ejemplos que has dejado .
Por último en la Plaza de Armas
Donde orgulloso ondea en su asta,
a la sombra del pabellón
renueva profundo en tu alma
el juramento con que el Almirante
al futuro legó una Armada:
“irse a pique antes que rendir
el sagrado pendón de la Patria”

“Eliana Silente” por Enrique Germán Martínez marino poeta

Una mujer submarinista
“Eliana silente”
Por Enrique Germán Martínez marino poeta

.
Era diferente tú ganas de vivir te hizo punta de lanza
Eres reina los mares
Y en profundidades
Neptuno ha cedido
sus heredades
hermosa Nereida
Eres faro brillante

NEREIDA SERÁS
Por Enrique Germán Martínez
Marinopoeta.com

Bella y sonriente
en tu arma silente
los mares profundos
amaste por siempre
tu los conocías
y no les temías
Eras misionera
de estirpe valiente

Tu alma buscó
aventuras por siempre
un dia en Marina
te hiciste presente
Y nadie creia
el soñado destino
tripular como ellos
sutil submarino

No son tus suspiros
Que lloran eternos
son cantos de gloria
tus risas, son sueños
que guadarn las olas
secreto en su seno
y cantan a pleno
en playas muy lejos.

Eres reina de mares
Y de profundidades
Neptuno ha cedido
todas sus heredades
hermosa Nereida
Eres faro brillante
En noche de estrellas
Y en oscuridades

“Que vuelvan las esperanzas” por Enrique Germán Martínez marino poeta

Que vuelvan las esperanzas
Por Enrique Germán Martínez Marino poeta

Que el silencio se haga melodía,
que la esperanza vuelva a reinar,
que los sueños ya amanezcan
con verdades al despertar

En las noches nuevas estrellas,
por sus ausencias puedan brillar,
que regresen las alegrías
y lo que es justo vuelva a triunfar.

Honor y gloria a los cuarenta y cuatro
y a sus familias les llegue paz,
duradera, eterna y serena
porque triunfante se irguió la verdad.

“Canta y reza”por Enrique Germán Martínez marino poeta

Canta y reza
Por Enrique Germán Martínez Marino poeta

Canta y reza
Mar del plata aún espera
vivando a la Patria,
y a marinos de veras
cantándoles himnos,
con fe y entereza
flameando banderas
de Patria pureza,
a los cuarenta y cuatro
heroicos de veras.
Al mar se hicieron
cumpliendo promesas,
servir a la Patria
allí donde fuera,
sin ver hacia atrás
si era orden ilesa,
igual que el ayer
o el día que fuera.
Las almas escapan
del pecho hacia afuera,
queriendo abrazar
a sus hijos de vuelta,
buscando olvidar,
sus horas de penas.


El noble acero
es robusto y seguro,
Es nido sin grietas
que el mar aun respeta,
Implacable y furioso
con olas inmensas,
su fuerza siniestra
golpeaba sin mella.
Al viento se suma
la eterna sorpresa,
que acecha al marino
con fallas diversas.
Tesón opusieron
con ardua sapiencia
respetando las fuerzas
de la naturaleza,
reparando entrañas
de hierro ya viejas,
es cuánto empeñan
mezquinas ideas.
Valiente marinos
cantan y navegan
También vuelan
y sueñan
con que vivaquean,
y en ellos descansa
la Patria defensa.


En sus manos, su fuerza,
en su amor y entereza!
Los cuarenta y cuatro
de ello son muestra,
de gran corazón
y de íntegra entrega.
Ejemplos de Dios
para quienes gobiernan
su Bien Superior
es la tierra que alberga
a cada argentino
aunque no agradeciera.
Así vuelvan tenaces
en su arma silente,
o bajen marchando
de un cielo Celeste,
Cantando con voz
cristalina inocente
serán a esta patria
su gloria por siempre.

“Marinos de ley”por Enrique Germán Martínez marino poeta

Marinos de ley
Por Enrique Germán Martínez

San Juan te has ido
ya siete semanas,
no estás escondido
lo se ,tú no engañas,
estarás a la vista
de playas lejanas,
o en aguas secretas,
probando tus armas.

El destino dirá
a su tiempo si vuelves
porque amas lo que haces
o aun mucho más a Ellos ,
familia es tu anclaje
o ambas son ciertas ,
dilema curioso
resolverlo es eterno.

El mar misterioso
Y enorme te oculta,
el silencio ominoso
llegará á todo el mundo,
llevando un sollozo
sentido y profundo
y cantará en siete mares
el bronce impoluto
en que brillan los nombres
de intrépido grupo.

Eran 44 marinos de ley
Entre ellos había sólo una mujer
Y comienza la historia,
Una y otra vez…….

“El ángel del glaciar” por Enrique Germán Martínez marino poeta

El Ángel del glaciar
Enrique Germán Martínez Marino poeta

HOMENAJE A MI AMIGO AVIADOR NAVAL CLAUDIO MARIA CABUT

Cuando ingresé a segundo grado del colegio primario en los Hermanos Maristas de Mar del Plata creo que en 1959 lo conocí a Claudio Cabut.
Era un muchacho sumamente simpático, cariñoso y muy buen amigo.
Nos hicimos grandes amigos,ingresamos juntos a la Escuela Naval, egresamos juntos de la escuela naval e hicimos juntos el viaje de instrucción por el mundo.
Pero luego él partió para la Escuela de Aviación Naval, soñaba con ser aviador naval.
Dos o tres años después el año 1976, teníamos 25 años, él fue designado para hacer unos vuelos de reconocimiento glaciológico por el Mar Weddel para dar seguridad a los buques de la Campaña Antártica.
En la infortunada aeronavegación a la Antártida el avión 2P103 de la Armada se estrelló contra la montaña de la isla Livingston y murió toda la tripulación entre ellos mi gran amigo Claudio María Cabut.
44 años después ya almirante retirado y veterano de guerra me encuentro todos los días cara a cara con mis recuerdos y 44 ha dejado de ser un número y ha pasado a ser otro altar de la gloria para los valientes submarinistas que entregaron su vida con honor después de ser las Fuerzas Armadas victimas del abandono y la desfinanciación presupuestaria durante treinta años.
El 15 de septiembre fue el 44 aniversario del penoso accidente del avión Neptune.
Aun lo hecho de menos a Claudio y me pareció oportuno que mis amigos y conocidos sepan de éste sentimiento que aun me acongoja.

HOMENAJE A LA TRIPULACION DEL NEPTUNE 2-P-103

44 años del accidente. (Archipiélago Shetland del Sur, Isla Livingston, punta Barnard)

RECORDAMOS AL TENIENTE DE CORBETA CLAUDIO CABUT.

Los integrantes del Instituto Aeronaval Delegación Mar del Plata, queremos recordar a toda la tripulación y en particular a quien fue hijo de esta ciudad; les propongo un ejercicio mental que nos permita conocer un poco más la tarea que Claudio Cabut desarrollaba en esa numerosa tripulación, como tal, era fundamental el trabajo en equipo y donde cada uno era un engranaje de un sistema complejo de información, evaluación, análisis y toma de decisión. La meteorología, las comunicaciones, los sensores, el avión y la tripulación forman parte de una compleja ecuación donde son más las variables que las constantes.
Claudio debía contemplar factores como la velocidad, el tiempo, la distancia, el viento, la altura y la autonomía, para volcarlos sobre una carta náutica, mediante el uso de un buen lápiz 2B, reglas paralelas y un compás de puntas secas, manteniendo actualizada la posición de la aeronave. Muy diferente a lo que hoy estamos acostumbrados; a la precisión y simplicidad de un sistema de navegación satelital.
Se perdió una tripulación completa que estaba preparada para la misión y esto nos recuerda que nuestra actividad es de riesgo y en consecuencia lo que decidimos diariamente es: cuál es el nivel de riesgo que debemos asumir en cada acción.
A través del Instituto Aeronaval queremos recordar a quienes dieron todo por cumplir la misión de la Armada. Hagamos de su recuerdo un compromiso y la inspiración para quienes continúan surcando los mismos cielos.
LO DIERON TODO, EN SU VUELO FINAL Y ESTARÁN SIEMPRE EN NUESTRA MEMORIA.


A los Hermanos Maristas que me enseñaron a rezar, a pensar y a progresar.
A Claudio Cabut quien vivió una intensa pero corta felicidad
A la tripulación del 2P103 que reposa en la gloria de los valientes

Rotores de Neptune en lo alto del Weddell
murmuran entre ellos su creciente ansiedad,
infinita helicoide cortaban perfecta
por miles de leguas, maestría al volar.

Su alma de fibra al carbono se inquieta
algún algoritmo no logra integrar.
El rumbo, la SOA, altyra en bares
no había otros medios para contrastar,

Su piel les decía que no coincidía
la altura en bares dos veces la real.
De pronto sorpresa estalla en cabina
montaña que al frente bloqueó sin piedad.

Cualquier reacción ante la emergencia
que adopte un piloto diestro y eficaz,
sea giro o ascenso que la nave intente
está fuera de límites de agilidad.

¡Máxima potencia y perfiles de ascenso!
así se reacciona y superfluo es pensar,
miradas se cruzan rezando en silencio
la nave ya duerme en el alto glaciar.

De nieve muy blanda y suave almohada
el Ángel les puso con santa piedad,
e himnos de gloria un coro entonaba
en un cielo que honraba valientes llegar.

La historia hoy guarda en laureadas memorias
la épica gloria que supo alcanzar
2P103 con valor en la entrega
brillarán sus estrellas toda la eternidad.