En el día de la poesia me regalo esta poesía Por Enrique Germán Martínez Marino poeta
Ilustración por Marino poeta
Fui Marino cuarenta años y Consultor de Recursos Humanos luego hechos inesperados, similares a un naufragio, en hermosas playas de poesías suavemente me depositaron.
Soy náufrago de las rimas mi cancerbero es el mar salado soy petrel que no vuela lejos aunque puedo subir bien alto, y escuchar las rimas secretas cuando brisas las vuelven cantos.
En la Marina he atesorado cuanto tengo, soy y valgo y si le decía: “te dí mi vida” con razón diría: “estamos a mano”. Satisfacciones por doquier envueltas en afecto llegaron reconocido por superiores, pares y subordinados Oh Dios, que sigan conmigo en la senda que me has trazado.
Así mi esposa e hijos capeando sus tempestades navegaron en conserva tras mi navío pleno el velamen que no siempre achicó el paño para aguardar a los mas cansados
Fue un ingrato comportamiento con quienes tanto he amado a la esposa paciente y noble con que la vida me ha honrado y los hijos mas parecidos A los sueños que yo he soñado
Pasó todo una vida y hoy es tiempo de siega y canto si sabemos cosechar y guardar para otros años luego podremos mirar atrás y dar seguros un nuevo paso.
A mis amigos queridos y buenos que me alzaron en sus brazos a veces cuando caía ya sin fuerzas, extenuado a ellos todo mi cariño por su amistad de tantos años.
A mis hadas inspiradoras que no abandonan mi mano, en los desiertos mas áridos y en los sentires mas vacuos, traslúcidas al ojo humano ellas siempre están a mi lado.
Hoy los espero en mi isla donde un día he naufragado, donde playas y poesías celebraban hoy este día. Es mi refugio donde mis poesías
con melodías se vuelven canto y mis letras algún día dirán quien fui y por que dí tanto sin esconder intimidades ni secretos o hechos “non sanctos”, porque mis letras sólo dicen verdad sin importar pudor ni espanto la verdad de toda mi vida
Salta Jazmin! Pon tu fuerza en ascender. como ave pertinaz que las alturas va a vencer, por el místico placer a las nubes desafiar. Aduéñate de los cielos y rubrícalos con tus rizos, indeleble serán tus rasgos como dones de un bautizo. Recorre el ancho mundo, navega mares inmensos, deja también tu autógrafo en las montañas y en los océanos. Que el mundo conozca tus pasos, Jazmín en Bavaria nacida, con sangre de Argentinos y la épica de Sir Williams. Que dejes en la mar un tajo cual estela nobiliaria, al igual que en eternas nieves en lo alto de la montaña donde tus surcos se congelen para mostrar por dónde se anda.
Jazmín del mundo ciudadana, eres un ardiente Simún y el helado Tramontana, eres el poderoso Pampero de Alisios fuerza y constancia serás cuanto te propongas… ¡ya lo haces cuando saltas!
Jazmín del mundo ciudadana, eres hirviente Simún y helado Tramontana, eres poderoso Pampero de Alisios fuerza y constancia serás cuanto te propongas… ¡ya lo haces cuando saltas!
Tu sentir es un manso y sereno suspiro
que te guarda el destino en tenaz soledad,
es en vano enfrentar ese terco camino,
que la bruma ha escondido en su oscuridad.
Te has aislado en silencio entre nubes de tiempo,
donde ansioso tu aliento recuerdos traerá,
jadeante el empeño al compás de tus sueños
entre el libre albedrío y el albur del azar.
Un rayo de sol de otoño al filtrarse en tu ventana, audaz y bruñido bronce, con furia en tu piel estalla.
Tus cabellos con él refulgen, enceguece cuando desgrana, en tu pubis de oro sus rayos que acarician tu filigrana,
Etéreo y sutil contorno que un poeta pintor soñaba, al escribir inspiradas letras con tristeza y ansia lloraba, recitando en cada verso la pasión que lo abrasaba.
Montado en fulgor de estrellas, sigiloso hasta ti llegaba y te pintaba en un alba de oro; con su musa alucinaba: “serás mi último pensamiento” ¡entre suspiros juramentaba!
Epílogo Al dejar éste mundo, el poeta que pintaba se llevó con él tu imagen y toda memoria alucinada
Sólo di una frase y luego le explicas con letras inmensas erguidas y enhiestas, que manan fluidas de donde las piensas, nunca se hincan, tampoco suplican.
Revisas la rima y ves si dulcifica, giros y abstracciones maquillas y peinas palabras que entiendan y tú sabes o sueñas ordenas tu métrica y la codificas.
Don Lope de Vega se inspira y enseña, que en la soleada Pavía el soneto implica, en lengua romance elegancia risueña…
…el saber popular no desprecia o desdeña atesora palabras profundas y ricas y en catorce versos un soneto pergeña.