“El Hada” por Enrique Germán Martínez marino poeta

Para “el hada” de Perú, Milagros Mejía.

el hada

Dejaba luces brillando
allí por donde ella pasaba,
por los senderos que orillan
el roquedal de la mar helada,
que eterna y murmurante
ansiosa la esperaba.
Su cuerpo y alma desnudos
en la rompiente se expiaban,
nadando contra las olas
así lavaba su alma,
la mar salina enjugaba
pecados y cuentas varias.
Mientras del cielo luceros
su purgatorio iluminaban,
en que ella sólo nadaba
para limpiar su alma blanca,
y al emerger su cuerpo,
había sido pulido
en bello y fino nácar.
may be
Caminando entre la espuma
que agitada la rodeaba,
acariciándola con descaro,
su cuerpo que ya brillaba,
haciendo sombras al firmamento,
y al esplendor de noche la estrellada.
Abstraída de su entorno
a paso firme avanzaba
de nuevo hacia la vida
bajo miradas que engañan,
pero rejuvenecida,
perdonada y liviana.
Habrá de andar el día
y regresar de madrugada
en letanía infinita
que nunca jamás se acalla.
Senderos de luz tras ella
a cada paso que hollara
y chispas en el aire
igual que cuando vuela un hada.
Nadie podía seguirla
porque en sigilo y veloz andaba,
entre árboles añosos
y rocas que ella saltaba.
Parecía ir tan veloz
como un hada que volaba
y el mito del roquedal
que al mar furioso enfrentaba,
dice que no era mujer común
sino que habría de ser un hada.
marinopoetaneuvo
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