«Esplendoroso» por Enrique Germán Martínez marino poeta

ESPLENDOROSO
Por Enrique Germán Martínez Marino Poeta

Dedicado a Susana Gordillo

Escanear para escuchar recitado por el autor

El tiempo fue clemente con tus años,
O más aún, yo diría generoso,
Te ves joven, atractiva y tu momento…
Bien podría definirse “esplendoroso”!

Las huellas en tu rostro son la rúbrica,
Del arte de tus días más hermosos,
Con amor ha delineado en tu imagen
Para nunca olvidar esos tesoros.

Tu estancia en esta tierra es serena,
una sonrisa verdadera lo declama,
si el doble de tus años tu cumplieras,
yo estaría para ver todas tus albas.

Poemas del Día de la Marina Nacional de México

Poemas del Día de la Marina Nacional

Los poemas del Día de la Marina Nacional y sus himnos como ‘Cadetes de la Naval’ son ideales para rendir honores cada 1° de junio.

por ErikaCedillo 03 de Junio 2021 · 09:19

Poemas del Día de la Marina Nacional. Foto: www.gob.mx
Poemas del Día de la Marina Nacional. Foto: http://www.gob.mx

Los poemas del Día de la Marina Nacional están hechos para honrarla cada 1° de junio, fecha de su máxima celebración, y si quieres festejar en grande esta fecha tan especial para los marineros de México, el poema ‘Sentimiento de un Soldado’ de Germán Luis Pujol Flores es una excelente opción para ello y aquí te lo compartimos, ese y ¡sus himnos!

En La Verdad Noticias creemos que celebrar a quienes defienden las aguas nacionales todos los días de costa a cosa merecen el mejor homenaje, de ahí que te compartimos composiciones que inspiradas en su labor han marcado la historia de la poesía con poemas que han trascendido generación tras generación.

Hace poco te compartimos imágenes del Día de la Marina Nacional, pero ahora iremos más allá y te daremos a conocer los poemas más famosos que se han escrito para honrar su memoria, ¡no te los pierdas!

3 poemas del Día de la Marina Nacional

Poemas del Día de la Marina Nacional
Poemas del Día de la Marina Nacional. Foto: http://www.gob.mx

Uno de los famosos poemas del Día de la Marina Nacional fue escrito por el poeta nicaragüense Rubén Darío, ¡aquí puedes leerlo!

  • Sentimiento de un Soldado de Germán Luis Pujol Flores
Poemas del Día de la Marina Nacional
Poemas del Día de la Marina Nacional. Foto: http://www.gob.mx

Un alto Honor se me confiere

Salvaguardar la tierra que es mi patria

Soy Soldado de mi Nación

Orgullosamente de las Fuerzas Armadas

Soy Soldado Mexicano,

Sangre estirpe de mi raza

La bandera es mi grandeza,

Y el guerrero está en mi alma

Soy Soldado Mexicano

Y la voz del corazón jamás se calla

Lo grito a los cuatro vientos

Primero es mi Patria.

Tú eres el México que amo,

Tu rostro es mi presente y mi mañana

Eres la sonrisa más tierna

Eres mil historias y nostalgia

Las fuerzas Armadas lo hacemos por ti,

Por nuestros hijos,

Por México al son que suena

Para que cada Mexicano

Sienta más cerca de su corazón

Los sonidos y la historia

De esta hermosa tierra.

Festejamos con alegría cada momento,

cada instante;

Y cuando la adversidad llega;

hacemos hasta lo imposible por mitigarla,

por detenerla;

Cuando el dolor y la tristeza tienen como destino

Esta tierra

Tus lágrimas también son nuestras

Quizá en esos momentos,

Cuando hay dolor

Solo así, notas nuestra presencia

Pero siempre estamos ahí,

Contigo.

No importa la hora

No importa el lugar

Nuestro Valor es Militar

La más grande fortaleza

Somos el Ejército Nacional,

Hombres y mujeres con orgullo y lealtad

Y Si la patria nos va a necesitar,

Estamos a la orden mi General.

Cada Mexicano nos importa,

Lo llevamos en el alma

Tenemos su sonrisa y su poema

La canción que cuenta historias,

Las historias de esta tierra

Estos versos son dedicados

A los soldados que están;

A los que ya se fueron

A los que dieron su vida en batalla,

El más alto Honor y Reconocimiento.

Que viva el ejército nacional

Que viva México y su grandeza

Honor al Soldado de mi Nación

Amor a mi País y, a mi Bandera

  • ‘La tumba del Marino’ de Enrique Germán Martínez Marino poeta
Poemas del Día de la Marina Nacional
 Poemas del Día de la Marina Nacional.  Foto: http://www.gob.mx

En la tumba del marino no hay rosa alguna

ni crece entre las olas perfumada flor,

no hay un crucifijo del Cristo doliente

nunca lágrimas de olvido de un antiguo amor.

No tiene un marino siquiera el derecho

de yacer bajo azul cielo y a su alrededor

broten salvajes las flores más bellas

que honran al Señor por su creación.

El marino es distancias que nadie ha medido

horizontes olvidados en que recaló

ausencia entre puertos desconocidos

es la postal ajada donde te recordó.

El marino está hecho en un telar del cielo

y el oro que ostenta humilde en su galón

no es riqueza es el brillo que en albas puras

el sol generoso un día le regaló.

Un marino es recuerdo de los seres vivos

que aguarda su regreso y quizás murió

Qué más da, si la mar celosa lo ha engullido

O lo ha seducido con su esplendor

  • “Marinos de ley” de Enrique Germán Martínez marino poeta
 Poemas del Día de la Marina Nacional.  Foto: http://www.gob.mx

San Juan te has ido

ya siete semanas,

no estás escondido

lo sé,tú no engañas,

estarás a la vista

de playas lejanas,

o en aguas secretas,

probando tus armas.

El destino dirá

a su tiempo si vuelves

porque amas lo que haces

o aún mucho más a Ellos,

familia es tu anclaje

o ambas son ciertas,

dilema curioso

resolverlo es eterno.

El mar misterioso

Y enorme te oculta,

el silencio ominoso

llegará a todo el mundo,

llevando un sollozo

sentido y profundo

y cantará en siete mares

el bronce impoluto

en que brillan los nombres

de intrépido grupo.

Eran 44 marinos de ley

Entre ellos había sólo una mujer

Y comienza la historia,

Una y otra vez…….

Himnos de la Marina Nacional Mexicana

 Poemas del Día de la Marina Nacional
 Poemas del Día de la Marina Nacional. Foto: http://www.gob.mx

Los poemas del Día de la Marina Nacional y los himnos son ideales para rendir tributo a esta Institución Militar Nacional que protege los derechos de los mexicanos y su soberanía desde las aguas, aquí te compartimos algunos de los más famosos.

  • ‘Águilas de la Armada’
Poemas del Dia de la Marina Nacional
Poemas del Dia de la Marina Nacional. Foto: www.gob.mx

Como el águila en el cielo

como el albatros sobre el mar

volamos siempre con anhelo

en nuestra Fuerza Aeronaval.

Vamos en alas de la Armada

para guardar con dignidad

a nuestra Patria Mexicana

y conservar su libertad.

Con patriotismo y con lealtad

garantizamos soberanía

en nuestros mares al volar.

Siempre cumplimos

con gran valor

así buscamos

la victoria y la gloria conquistar.

  • ‘Cadetes de la Naval’ de Estanislao Garcia Espinosa
Poemas del Día de la Marina Nacional
Poemas del Día de la Marina Nacional. Foto: http://www.gob.mx

Cadete soy de la Naval,

Mi orgullo es ser marino.

Cantando voy un himno al mar,

Feliz con mí destino

Mi escuela y mi Bandera,

Las dos mi gloria son.

Daré mi vida entera,

Por defenderlas de una invasión

Cadetes de la Naval,

Marchemos por la senda de la gloria.

Cantando un himno al mar,

Luchemos por la Patria y la victoria

Juremos con honor,

Honrar a nuestra patria mexicana,

Y por ella morir con valor,

Cadetes de la Naval

Cadete soy de la Naval,

Mi orgullo es ser marino.

Cantando voy un himno al mar,

Feliz con mí destino

Mi escuela y mi Bandera,

Las dos mi gloria son.

Daré mi vida entera,

Por defenderlas de una invasión

Cadetes de la Naval.

Marchemos por la senda de la gloria.

Cantando un himno al mar,

Luchemos por la Patria y la victoria

Juremos con honor,

Honrar a nuestra patria mexicana,

Y por ella morir con valor,

Cadetes de la Naval.

  • ‘Infantes de Marina’ del Capitán de Navío SMN, Estanislao García Espinoza
Poemas del Día de la Marina Nacional
Poemas del Día de la Marina Nacional. Foto: http://www.gob.mx

Infantes somos de marina

soldados fieles a nuestro pabellón

felices vamos por la vida

gritando hurras a nuestro Batallón.

Guardianes somos de la patria

que a nuestras playas cuidamos sin cesar

con el orgullo de ser infantes

infantes fieles de tierra y mar.

Libertad, libertad y libertad

un deber es de todos conservar

para México lauros conquistemos

en la tierra, en el aire y en el mar.

Nuestra armada de México inmortal

muy en alto por siempre a de brillar

el ejemplo de Azueta seguiremos

sí a la patria pretenden mancillar.

Ahora que conoces poemas del Día de la Marina Nacional, te recomendamos revisar Día de la Marina Nacional: ¿por qué se celebra?, así aprenderás mucho más sobre su historia.

«Versos en otoño» por Enrique Germán Martínez marino poeta

Versos en otoño

Enrique Germán Martínez Marino poeta

Escanear para escuchar recitado por el autor

En su orgullo olvidan
los robles que su atavío colorido
caduca,
Y su fronda
que otrora fue noble
será resaca chispeante
en la hoguera
antes de las nieves
tempranas
que el otoño augura.
El almendro y el arce
pavonean sus naranjas
que el brillo
irradian de su hermosura
Y al ocaso
el rojo del cielo
refuerza del fresno
su sangre
nacido en tierra con hierro,
mientras el sauce de Plata
humilla a la luna
en su morada el cielo
añoso un manzano,
entre curioso y perplejo
viendo los árboles jóvenes
mirándose en el espejo,
se pregunta que
sentirán en la próxima
luna
cuando no les queden hojas
todas caídas
No les quedará ninguna.
Toma nota de los árboles
que fueron sabios al
siguiente otoño.
No vale nada
así sea un tesoro
lo que tu tienes.
Lo que importa es
es qué eres
y más aun cuánto
esa es tu fuerza
esa eres tu y tu luz,
es decir: qué tanto.

«Versos en verano» por Enrique Germán Martínez marino poeta

Versos en verano
Enrique Germán Martínez Marino poeta

Escanear para escuchar recitado por el autor

Al descender el sol
como fragua incandescente de Ephastos,
desde Olimpo al tórrido desierto
en un alba de verano,
pintó de rojo el horizonte arenoso, el más lejano,
cual si un artista inexperto o inescrupuloso
derramara el pigmento,
sin destreza,
en imprimado y
blanco lienzo, ya dispuesto.
Quedaron cielo y tierra fundidos
en un beso
bermellón y aguachento,
sin nubes de algodón,
sanguinolento,
que tiñó las cumbres de montañas,
corrió, siempre rojo,
por el fondo de los valles,
y en raid interminable
se trepó a rascacielos
no sin antes también pintar
hasta el tope de las jarcias
de los barcos
amarrados en el puerto…
saltó al mar
en otro horizonte desierto
Y se hundió lento
en un ocaso plácido
que iba menguando en su inmersión,
todo cuanto le quedara
de sol tórrido
de verano
Y de violento.

«Santiago será leyenda» por Enrique Germán Martínez marino poeta

Santiago será leyenda
Enrique Germán Martínez
Marino poeta


A mi nieto Santiago Bernabêu Martínez

Escanear para escuchar recitado por el autor

Santiago ha llegado
al campo de juego,
le brinda la vida
vibrante ovación,
inspira su nombre
virtud y sosiego,
estudio trabajo
y dedicación .

Son las cualidades
que nutre el abnego,
si aspira en su vida
a verse campeón,
honrando el oficio,
carrera o empleo,
escalando peldaños
de honesta pasión.

Fue un gran presidente
del club madrileño
y su nombre quedó
para eterna ilusión.
Bernabêu son tus triunfos
en campo de juego
la orla de glorias
de la Institución.

Santiago hereda
de padres y abuelos
nobleza, historia
y gran tradición
Y porta en su nombre
augusto y señero,
deuda de prestigio
a un atleta
y SEÑOR.

«Si hubiera yo caído» por Enrique Germán Martínez marino poeta

«Si hubiera yo caído»

Enrique Germán Martínez marino poeta


A Lino Palacio (h) cuya pasión por la verdad me inspiró esta poesía

Escanear para escuchar recitado por el autor

Si hubiera yo caído en la batalla
no podrían estas letras ser leídas,
sólo serían una historia imaginaria
de pasión y sentimientos pretendida.

Si me hubiera la metralla alcanzado
mis poesías y sonetos no serían,
no podrían nunca haber sido creados,
desconocidos por completo dormirían.

No habría tachaduras ni borrones
del poeta en apreciados manuscritos,
no cantarían escolares sus canciones
hojas blancas abundarían sin escritos

Cuanto pigmento en mi paleta pretendía
Y perfección y trazos rectos en aristas,
empero el éxito no hubiera aparecido
de haber sido una baja en una lista.

Cuanta marcha y canción acompasada,
con que la banda militar desfilaría,
cuánto bronce, viento y cuerda acallaría,
la inexistencia del juglar y de su lira.

Cuantos besos a mi esposa y a mis hijos
el fragor de la batalla engulliría,
mil sonrisas y abrazos no existidos
siendo yo quien más que nadie los quería.

Cuánto ejemplo habríase creado
al calor de heroicas historias de caídos,
cuánta gloria nos han ellos heredado,
que nos hace victoriosos aun vencidos.

«El corazón de una mujer» por Enrique Germán Martínez marino poeta

El corazón de una mujer
Enrique Germán Martínez
Marino poeta


A Nany en su cumple 2022

Escanear para escuchar recitado por el autor

El corazón de una mujer
despierta con el alba,
en cuanto despunta el sol
fulgurante en la madrugada.
Despeja lento la bruma,
entibia la tierra helada,
la despoja de su manto,
tachonado de fina escarcha.
Toda vida se regocija
Y se baña en su luz dorada,
dando gracias al Señor
Por sus bendiciones
derramadas.
El corazón de una mujer
es como el sol
de madrugada,
despeja brumas,
disuelve escarchas,
la vida en ella se refugia
Y de ella nace
en su madrugada.

Feliz cumpleaños Nany.
Escrito para vos.

«Águila desciende al mar» marcha o canción marinera a la barca de instrucción Cuauhtémoc por Enrique Germán Martínez marino poeta

» Águila desciende al mar» Marcha militar o canción marinera a la Barca de Instrucción Cuauhtémoc
Enrique Germán Martínez Marino poeta

escanear para escuchar recitado por el autor

Blancas Velas simbolizan
tradición de libertad
Rey azteca a la gloria
ascendió en Tenochtitlán

En la sombra de las jarcias
para la posteridad
Sol azteca queda impreso
águila desciende al mar

Estribillo
En Pacífico y Caribe
Cuauhtémoc ha de reinar
instruyendo a los marinos
en su eterno trajinar

La bandera mexicana
en la cangreja ha de flamear
custodiada por galantes
Caballeros de la mar

Rey azteca es noble emblema
que vigila sin cesar
en la roda horizontes
que el navío va a arribar.

Estribillo
En Pacífico y Caribe
Cuauhtémoc ha de reinar
instruyendo a los marinos
en su eterno trajinar.

En la Barca mexicana
un mensaje de amistad
lleva al mundo la proclama
de este pueblo por la paz.

De la Mar es Caballero
y Mexicana heredad,
en los pliegues de su emblema
“Patria, honor y libertad”

«Palabras de despedida de la marina del contraalmirante» por Enrique Germán Martínez marino poeta

PALABRAS DE DESPEDIDA DE LA MARINA DEL CONTRAALMIRANTE

ENRIQUE GERMÁN MARTÍNEZ​

La entrega de un cargo en la Marina constituye a primera vista un acto rutinario del servicio, por medio del cual se cumple un mecanismo administrativo formal. A partir de él se transfiere la responsabilidad de la conducción de un área de la Armada entre dos jefes navales que cumplen los requisitos necesarios.​
Esta liturgia naval, por todos conocida disimula el ánimo personal de sus protagonistas y esconde el significado profundo de una circunstancia, que por tener un sensible contenido humano, es al igual que ellos única e irrepetible.​
En primer lugar expresa la coherencia de una Institución bicentenaria que persiste en transferir sus conocimientos, principios y valores a los que nos siguen de un modo organizado, de una manera prolija y a la vista de superiores y subordinados, dándole un carácter irrefutablemente institucional.​
Pero lo que se transfiere no es solamente un cargo administrativo, sino muy por encima de él, la responsabilidad de velar, dentro de su alcance, por los cimientos de la Institución misma, que no son solamente sus conocimientos técnicos, ni el sistema de deberes y derechos, sino la custodia de ciertos pilares que hacen a la vigencia de cualquier institución: LOS VALORES.​
Por eso es que mi último acto del servicio, me mueve a reflexionar sobre mis cincuenta y cuatro años en la Marina, transcurridos desde el día mismo en que nací y seguramente vi, sin saberlo, el uniforme naval de mi padre que minutos antes había entregado su guardia de servicio en la Base Naval Mar del Plata. Qué no daría por que me escuchara en este momento!​
Toda mi vida transcurrió en la Marina, no recuerdo otra cosa. Mi padre fue mi primer escuela de formación, el Liceo Naval ya formalmente, la segunda y la entrañable Escuela Naval Militar una reafirmación, meditada y madura, de las dos anteriores.​
En todas ellas escuché los mismos conceptos, que son aquellos en que se funda la razón de ser de las cosas y que brevemente deseo repetirme como un último examen de conciencia frente a todos ustedes.​
Aprendí que LA VERDAD por sobre todas las cosas es la condición ineludible que nos habilita a vivir cada día que comienza en la Armada. Pero no será VERDAD si olvidamos algún retazo de ella en un pliegue de nuestra conciencia y más aun, será un tormento enfrentarnos diariamente a ella y a la mirada inquisitiva de nuestros subordinados.​
Me enseñaron que LA RECTITUD DE INTENCIÓN se refiere principalmente a actuar inspirado en el bien común, que por extensión nos beneficiará a todos de una manera justa, ecuánime y equilibrada. Esto implica el desprecio al beneficio propio, ya que el egoísmo nos aísla y le resta vigor al esfuerzo honesto del conjunto.​
Escuché también que la HOMBRÍA DE BIEN es la que nos inspira a reconocer con grandeza el justo mérito a los demás y atribuirles el reconocimiento que merecen. Qué gran ejercicio de humildad permanente fue pretender ser considerado un hombre de bien!​
Por su parte LA INTEGRIDAD, conjugaba para mí una suma compleja de compromisos, entre los que identificaba como el más trascendente, el ejercicio de la autoridad. Es decir el ejercicio del poder que nos otorga el sistema institucional al asignarnos responsabilidades.​
Qué difícil no desear el poder, no aspirar a él sin tener un proyecto solidario, imaginado para los demás, despojado de TODO interés propio, dedicado íntegra y exclusivamente a la Institución. Y qué opuesto a la naturaleza humana no envanecerse con los honores, las distinciones y los sutiles privilegios del mando. ​
LA HONRADEZ, logré entender, no se dimensiona en una escala cuantitativa. No se es muy honrado o poco honrado, se ES o NO se ES honrado y serlo, no se relaciona exclusivamente con la gestión del patrimonio. También se pueden defraudar las expectativas de las personas y su confianza y ese patrimonio es irrecuperable, ya que a diferencia de la moneda no se puede volver acuñar. ​
LA LEALTAD, siempre me decían, es como un cristal, inalterable hasta la eternidad, pero irreparable si se quiebra, porque nunca podremos disimular la grieta de nuestra traición a quienes entregaron a nosotros su confianza. ​
También recuerdo superiores BUENOS y JUSTOS que, sintetizando estas cualidades, supieron brindarme su ejemplo de generosa entrega al servicio dando su mejor esfuerzo a la Marina.​
Tratando de honrar estos y muchos otros valores, que con seguridad ustedes también atesoran en sus corazones, intenté transitar mis años de profesión, que hoy pasan frente mis ojos de manera vívida y fugaz.​
Años intensos e imposibles de evocar en un párrafo de despedida. ​
Años jóvenes al comienzo, llenos de entusiasmo y jornadas de mar azul, en los que se funden los recuerdos de la familia y la carrera, que comienzan casi al mismo tiempo, con el mismo sacrificio, con similares ilusiones. ​
Muy pronto vinieron años de luto, en los que fuimos envueltos por un torbellino trágico de desencuentros entre hermanos. Vaya si los recuerdo!… en medio de tantos olvidos…​
También aprendí sobre valores durante la guerra del atlántico sur, mediante el ejemplo de CORAJE y ENTREGA AL SERVICIO que nos legaron muchos camaradas, ausentes para siempre. A todos ellos, que dejaron su vida en su puesto de guardia, les rindo este eterno tributo de recordación y homenaje. ​
Inmediatamente después vinieron años de renovación tecnológica en la Armada, de intenso estudio de los nuevos medios, de ejercicio diario de la CONSTANCIA y del INGENIO para afrontar el cambio, ejemplo que dio toda una generación naval en esta etapa inolvidable de cambios. ​
Fueron años en que se exacerbó la CULTURA DEL TRABAJO y del ESFUERZO, pilares de la superación profesional. ​
También hubo años de culminación de grandes metas, esas que uno se propone desde sus primeros sueños como cadete naval: el ejercicio del comando en el mar. Si bien el tiempo va desdibujando los nombres, las personas y las circunstancias, me llevo impreso en el alma el orgullo de haber comandado la Fragata LIBERTAD y de haber conducido esa jarcia gloriosa por el mundo llevando el mensaje de amistad que los argentinos hacen llegar a todos los pueblos por intermedio de sus buques de instrucción, desde hace más de 100 años. ​
Los años recientes son un recuerdo fresco, sin proyección objetiva. Son un presente fugaz durante los cuales participé en la conducción superior de manera efímera pero intensa, tratando de orientar, desde el cargo de Director de Operaciones Políticas y Planes esta área de la Armada en el contexto de su razón de ser, es decir en la visión de plazos más extensos que la coyuntura diaria.​
Ese será el último recuerdo de mi vida en la Armada y es tiempo de sentirse agradecido.​
Agradecido a los que me formaron y me condujeron con su palabra y con su ejemplo, algunos de ellos honrándome hoy con su presencia. ​
Agradecido a los que confiaron en mí.​
Agradecido a los que me otorgaron la libre elección de obedecer, la oportunidad de dirigir y el desafío de mandar.​
Agradecido a los que fueron leales.​
Agradecido también a quienes me criticaron porque por encima de todos, ellos me incentivaron a corregir mis falencias. ​
Agradecido a la Marina, porque todo lo que soy se lo debo a ella.​
Agradecido a la vida porque fue generosa conmigo.​
Muy especialmente agradecido a quien fue mi superior inmediato durante los últimos dos años, el señor ex Subjefe del Estado Mayor General de la Armada, vicealmirante Ernesto JUAN, quien respaldó y valoró mi accionar, orientando con sabiduría, corrigiendo con justicia, consintiendo con grandeza y guiándonos a todos con su ejemplo de hombre sereno y militar de convicciones íntegras. ​
Agradecido a mi familia, especialmente a mi esposa por acompañar esta larga jornada en la Marina. ​
Señor capitán de navío Carlos Alberto Paz, no sólo le entrego mi cargo sino que me siento honrado también estar dejándole un espacio en la Marina. Para mí es una distinción, ya que le reconozco cualidades que yo no puedo acreditar. ​
Como dijo el Coronel de Marina Tomás Espora ”sólo me precio de poseer la sabiduría simple que da la mar al marinero” por ello no me quiero limitar en decirle lo poco, pero lo más importante, que creo haber aprendido en tantos cuartos de guardia, observando horizontes infinitos, que por supuesto usted también conoce. ​
Es la conducción del personal, la primer virtud que debe acreditar el buen marino. Se traduce en comprensión, tolerancia y modo señorial en el trato con los subordinados. Lo demás será por añadidura y con seguridad, ésta sola virtud, permite obtener de ellos los mejores frutos, entonces sí, para el servicio naval diario con todas sus implicancias. ​
Nadie puede hacer grandes cosas por sí mismo. El verdadero éxito se afirma en la conformación de un buen equipo de trabajo, en su motivación y en la consideración honesta y abierta de todas las opiniones individuales, que no por diversas son equivocadas. Todos tienen siempre algo valioso que decir.​
El sano y honesto disenso a veces nos ilustra, otras veces nos compromete a elaborar más nuestra propia convicción y otras veces nos ilumina más allá de nuestra comprensión, que por ser humana es necesariamente falible e innegablemente limitada. ​
Finalmente, de la misma manera que al caer un ancla hacia su fondeadero vemos un sinfín de eslabones que se escurren hacia el mar, cada uno de nosotros es un eslabón que enlaza el presente con el futuro. Así es como se desliza en forma vertiginosa nuestra permanencia en el servicio. Mientras caemos por el escobén somos trascendentes, porque si fallara un solo grillete se interrumpiría la cadena que conforma el historial de la Armada, pero al mismo tiempo somos efímeros. ​
Somos sólo un eslabón más que pasa a toda velocidad frente a los ojos, en dirección hacia su destino. ​
Hoy engrana un nuevo eslabón en la corona de barbotín de la Armada que será tan trascendente y efímero como los anteriores y como los siguientes. Quiera Dios iluminar sus decisiones para que contribuyan a guiar el rumbo de la Institución de la misma manera que lo hicieron nuestros predecesores. ​
Ahora sí, llegó el momento de entregar la guardia y descender finalmente la planchada, que en mi imaginación se presenta ancha y luminosa, para regresar a casa después de una prolongada ausencia.​
Durante este breve y último saludo al pabellón, sólo me resta dar gracias a Dios por haberme dado el privilegio de prestar servicios durante tantos años en la Institución donde nací, en la ARMADA DE LA REPÚBLICA ARGENTINA.​

«Elegía» por Enrique Germán Martínez marino poeta

Elegía
Enrique Germán Martínez Marino poeta

Escanear para escuchar recitado por marino poeta

Al regreso de la guerra he llorado,
en desconsuelo tristes lágrimas vertido,
desde el alma al evocar a mis amigos,
que custodian el profundo azul abismo.
Son los héroes que al honrar lo prometido
fueron batidos al furor de la batalla,
centinelas en ajenas lejanías,
Patrio grial al que guardan y amurallan.
Los quisiera de regreso como Ulises,
que el peligro hasta Itaca lo agobiaba
y Penélope su fiel y bella dama,
lo aguardó aunque los años le pesaban.
Los quisiera de regreso como al Cristo
que a tres días de morir resucitaba,
que regresen con sus glorias y medallas
a sus vidas que hoy perdidas son sagradas.
Ahora sé cuanto mis lágrimas suplican
no es tan sólo por mis buenos camaradas,
es por cuantos sin regreso han sucumbido
y merecen éstas lágrimas lloradas.