«Clodomiro duende bueno» por Enrique Germán Martínez marino poeta

Clodomiro duende bueno

Por María de los Ángeles Martínez Ovejero
Redacción Enrique Germán Martínez Marino poeta

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En mis noches de desvelo
entre sueño y fantasía,
Clodomiro duende bueno
me susurra poesía.

Me inspira y acompaña
siempre ofreciendo ayuda
me consiente, me apaña
y me aclara tantas dudas.

Lo escucho susurrar
si no lo veo, lo imagino,
pero es duende de verdad,
mi amigo el Clodomiro.

Con sombrero oscuro de ala
en su boca una sonrisa,
en el bosque de las hadas
todo observa y supervisa.

Es su bosque de armonía,
no hay pleito, ni hay prisa
hadas vuelan, elfos cantan,
ser feliz es la premisa.

Necesito me aconsejes
Con tu gran sabiduría
fiel amigo no te alejes
aunque cientos de años viva.

Hoy mi duende ha prometido
soplará a mi oído
las más bellas poesías,
si comparto con amigos.

Clodo duende muy querido
te agradezco has permitido
este libro esté en la almohada
de cada día más amigos .

«Amigos» por Enrique Germán Martínez marino poeta

​         AMIGOS
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A mis amigos en su día , Un soneto
Enrique Germán Martínez.
Marino poeta.

Amigo es palabra inmensa
que nace en un sentimiento,
es noble como juramento,
te obliga a olvidar toda ofensa.

Amigo es recompensa
Si has dado esfuerzo y aliento,
Y siempre has estado atento,
Sin pedir para ti una dispensa.

Amigo en sus letras condensa
Devoción con apego y sustento,
Amistad de tal como cimento.

No es palabra de solo un momento,
Amistad es perdurable y extensa,
Es virtud que ha vencido a los tiempos.

«César y su general» por Enrique Germán Martínez marino poeta

Cesar y su General
Enrique Germán Martínez
Marino poeta

A quienes hoy viven situaciones similares

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Sentíase triunfante y airoso
general del imperio y legiones,
cargado de cuantiosas ambiciones
al ágora cansino y cauteloso,
ha ingresado por su lauro victorioso.

Un millar de pulgares hacia el cielo
lo esperan con el ansia contenida,
se estremecen de su sombra tan temida
que resplandece ante el tesoro del vencido.

Un lecho de flores le han tendido
Que ignora en sus sueños abstraído
Y sobre cual su corcel parsimonioso
el más brioso y hermoso de los pintos
que ni César en su tropilla ha tenido.

Va hollando y cargando inmensa gloria
que en la lid y en su ley ha obtenido,
en la pica la cabeza del vencido,
arrastrando la espada que ha partido
al rendirla esperando su clemencia
1.
De su carro de combate se apea
brilla al sol su capa blanca y sus gemas
que corona en rojo sangre la transversa
Crista solo de nobleza y jerarquía.

Su galea en oro y plata refulgía
Las cáligas solo sangre se veía,
un detalle que Cesar apreciaría
en su honor sobre yacientes caminado.
El tahalí de cuerpo entero lo ceñía
soportaba clípeo bronce muy pulido
y su espada tenebrosa “et pupillos”
sphatarius era el gladius del Romano.

Cesar Augusto, en su mente rechazaba
que un soldado por su pueblo sea querido,
respetado y como líder sea seguido.
“No son estos intereses de mi reino.
He de borrar de las mentes su recuerdo
Se irá pronto a las fronteras del imperio
O marchará con las cohortes de los muertos.

NOTA. César Antonio augusto Comodo murió a los 31 años asesinado por un esclavo lilberto que lo ahorcó al fallar su intento de envenenarlo

«Sin rencores se fue» por Enrique Germán Martínez marino poeta

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Al cerrarse tus ojos las rimas callaron
despertaron los sueños de quimera ilusión,
encendieron candiles y en rostros transidos
sutiles con rastros de pena y dolor

Lloró largamente el ceibo ya viejo,
lloró el Eucaliptus que él mismo plantó
con sus jóvenes manos tersas y lozanas,
también a flores pequeñas tristeza embargó.
.
Lloró a cielo abierto el roble muy fino
De Europa traído, lloraba de pie,
sus deudos testigos consuelo perdido,
Y el pino que siempre gustó a Papá Noel.

Lloraba la vida perder su partida,
eterno destino que habrás de entender,
lloraron sus mares surcados de estelas
mas siempre una de ellas fue rumbo a volver.

¡Lloró también el poeta y que raro!
no lloran, sino que hacen llorar…
pero este poeta sabía en su alma
que quien se ha ido no habría uno igual.

Se acabaron los días de esperanzas eternas,
Ya no son infinitos horizontes que ves,
ya baten rompientes cual tambores advierten
está cerca la playa donde espuma has de ser.

Nos iremos de a uno sin aviso ninguno,
ya no habrá apenados en postrero acaecer
cuando frio esté el mármol y el bronce gastados
seremos de historia una letra, tal vez?

De aquello que dejas y no se ha vendido
Si aun tienes pendiente cristiano deber
reconcilia tu alma y de ti siempre digan
“alcanzó sus victorias sin rencores se fue

«Estirpe de Gloria» por Enrique Germán Martínez marino poeta

Estirpe de gloria
Enrique Germán Martinez
Marino poeta

Dedicado a los 44

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Hoy el alba me inspira
un poema imponente
en reflejo naciente
del sol al brillar,
recuerdo de glorias
laurel en la historia,
corona a valientes
de furia del mar.
Cuarenta y cuatro,
es virtud y ejemplo
que engalana al marino
arquetipo a imitar,
modelo supino
te enseña el camino
persigue su sombra
no te va a defraudar.
Son bronce sin mancha
ni mácula alguna,
son la estirpe más pura
del hombre de mar.
No alcanza mi verba
la augusta estatura
a que ellos crecieron
y hoy son fulgurar,
no tiene el poeta
palabras radiosas
con brillo y nobleza
ponerse a la par.
Los cuarenta y cuatro
son hermanos e hijos
que el cielo bendijo
para perdurar,
son amor en custodia,
son bronce en la gloria,
son brillo que un sol
no podrá emular.

«Saldando cuentas o tomar conciencia» por Enrique Germán Martínez marino poeta

Saldando cuentas o tomar conciencia
Enrique Germán Martínez marino poeta

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Cuando amine esta tormenta
y la pandemia haya concluido
no habremos redimido
ni un pecado de la cuenta.

El perdón buscas a tientas,
si no te has arrepentido,
ya expiarás lo cometido
cuando reces penitencia.

No está limpia tu conciencia
aunque mucho hayas sufrido
no te des por eximido

no es gratis la clemencia.
Y aun sigue desvalido
el pobre viejo en el mercado.

«Soneto a un sueño» por Enrique Germán Martínez marino poeta

Soneto a un sueño
Enrique Germán Martínez Marino poeta

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Quisiera no escribir más poesía,
ni mezclar sobre un lienzo otro pigmento,
busco matiz incógnito al momento
y una palabra que en silencio sea leída.

Quiero pintar con sagrada maestría
el profundo secreto en cada verso,
que ilumine el umbrío universo
con el don de la belleza que extasía.

Sólo así mi poesía más laureada,
opinada tanto por legos y expertos
y mi pintura bajo techo y cielo abierto

con aprecio y generosa sea valuada.
El poeta de su obra ignorada
soneteando sueña fama, así sea muerto .

«Versos en familia» por Enrique Germán Martínez marino poeta

Soneto Versos en familia
Por Enrique Germán Martínez Marino poeta

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Versos entre amigos y en familia
Es el sereno palpitar de los afectos,
es la mansa comunión de predilectos
que entre rimas se perdonan y concilian.

No se trata de flagrante bibliofilia,
ni de fobia refractaria de un abyecto,
Son amantes todos ellos de los textos,
en sagrada conexión guardan vigilia.

Si quisiera de mis versos en comillas,
conocer tanto valía como efecto
debería en el Google bien directo

inquirir cuántas visitas hoy afilia
el Marino Poeta en su casilla
¡40.000! entre familia y afectos

«Cuarto soneto gratificante a una dama en vías de ser menesterosa» por Enrique Germán Martínez marino poeta

Cuarto soneto gratificante a una dama en vías de ser menesterosa

Por Enrique Germán Martínez, marino poeta

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Ilustración del poema

Ilustración inspirada en el poema – Arte por: Veronica Iranzo

Beso hincado tu mano agradecido,
no cejas en continuo apoyo al arte,
eres única, al punto que clonarte,
sería previsor y precavido.

Me disgusta tener algo repetido
pero así tendrías cortas vacaciones
sin afectar en calidad las inversiones
que son vicio del poeta “enriquecido”.

Es Plan Social de “derecho adquirido”,
si lo quitan un programa de sanciones
descargará sus oscuros nubarrones.

Solo elegías tu tristeza ahondarían,
ya no habría efectivo ni cupones
y mi lira callaría sus canciones.

Poesía: Enrique Germán Martínez – Diseño e Ilustración: Veronica Iranzo

«Escucha a la luna» por Enrique Germán Martínez marino poeta

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Soy un hilo refulgente
Arrancado de la luna
Lo tome tan
de repente y al amparo
en noche oscura
En qué ella dormitaba
Triplicando su hermosura
Soñando enamorada
Que flotaba en la laguna
Le conté mi vida entera
Con detalles a conciencia.
Milenaria y muy sabia
Contestó serena y buena.
El génesis no niega
predestina o condena,
Todos llegan a esté mundo
Sin saber ni posesiones
Lo que hagas de tu vida
Nace de tus decisiones
No endilgues a los dioses
Tienes libre tu albedrío
Y los destino a que arribas son el fin de tus caminos
no Dioses del Olimpo
Eres tú quién los escoges
Mira un poco hacia adentro
Y no Tanto hacia los dioses
Y no hemos de negarlo
Al costado No se mira
Toda culpa en tu vida
Hoy sólo tuya amiga Mía
No te has quedado sin nada
El cielo Nada te negó
Tienes tantas cosas buenas
Como malas sabe Dios
Aun te queda Gran Reserva
De saber y de ambición
No permitas que se apaguen
Úsalos ya desde hoy
¿Enemigos solapados
y traidores quiénes son?
Vivo yo aquí en la luna
pero tonta yo no soy se ve todo muy claro
Desde la órbita en que estoy
No tienes lobos acechando
Y te juro hoy por hoy
Hay un ángel que el cielo Santo
Ha enviado sólo para vos
y le ha dicho que no vuelva
Hasta verte triunfando
Y encaramando tu vida
lo más alto cual debió
Ser así en el principio
Aunque es bueno empezar hoy.
Y del Ángel No te olvides
Que lo ama el señor
Es su bella creatura
No lo hieras Cuídalo
Como a un hermano bueno
Porque eso hay en su corazón