Fui marino durante 40 años y Consultor de RRHH. Algún día me alcanzará un horizonte inimaginado. Lo esperaré en el centro de mis poesías.
Autor: Marino Poeta
Contraalmirante (R), Veterano de la Guerra de Malvinas, oficial de la Armada Argentina por 40 años y tras su retiro fue Consultor en RRHH. Hace cinco años se dedicó a la poesía y a la redacción de artículos periodísticos de opinión. Miembro destacado del sitio web para escritores por invitación “Parnassus patria de artistas”. Ha recibido dos menciones en concursos literarios de la Organización Libripedia de España que le valieron la participación en ambas antologías.
Ha escrito una Oda a la Fragata Libertad y la Marcha Oficial a la Fragata Libertad “Blancas Velas en el Viento” aprobada por la Armada en 2015; como también ha escrito la Marcha para el Almirante Guillermo Brown, aprobada por el Instituto Nacional Browniano por aclamación, junto con una Oda Épica al Almirante Brown con fines didácticos y de divulgación. Villegas Ediciones, a cargo la edición de un Libro de la Armada de la República de Colombia, a los 50 años del ARC Gloria, selecciono versos de uno de sus poemas, “por reflejar el espíritu de la marinería”.
Ha participado en cinco antologías poéticas de la editorial Dunken: “Alquimia en el telar de las palabras” ;“Memorias del mar” ;“ El oro del parnaso” y “El viaje y los muros del paraíso”.
Escribió canciones marineras entre otras al Crucero ARA General Belgrano, la Marcha a Hipólito Bouchard, la Marcha al Batallón 5 Heroico en Malvinas, Marcha al Crucero General Belgrano, marcha el Rompehielos Almirante Irizar, marcha al músico Marino, la canción a los 44, el Himno a la Armada junto con alrededor de cuatrocientas poesías románticas, épicas, heroicas, eróticas, cuentos infantiles y de temas humanísticos. También Incursionó en el dibujo y la pintura y hoy en día además de las ilustraciones de sus propias poesías lo llaman de instituciones oficiales públicas y privadas para pintar cuadros institucionales de importancia Como por ejemplo la fundación Goleta del Bicentenario Santa María de los buenos Aires, la imagen de la Virgen Stella Maris para la Armada. Un cuadro histórico para Rompehielos almirante Irízar otro cuadro histórico para el para el buque Patrulla de altamar comprado recién en Francia guía de nombre Hipólito Hipólito Bouchard.
Mercedes amiga de antaño Enrique Germán Martínez marino poeta
Escanear para escuchar recitado por el autor
Una amiga de antaño celebra hoy jubilosa su cumpleaños. No me pregunten cuánto “antaño” significa en el universo un “eón”: son miles de años. A esa edad yo comencé a jugar canicas y dejé la mamadera de las siete por su parte ella dejaba su chupete. Pero fue drama, Mer lloraba todo el día y no quería de regalo otro juguete. Enternecía como ternero en el destete. Son tantos años que ya somos como hermanos, nos queremos nos peleamos y hasta juntos hemos hechos poesías. Nos peleamos y después nos amigamos. Con cariño y un beso lo arreglamos un abrazo y perdonamos lo que sea, se haya ido de las manos. El marido de Mercedes es paciente, yo le aviso por si acaso suavemente que se tome un guaraná frio o caliente o si le gusta temperatura en ambiente. Porque a Mercedes voy a abrazar y dar un beso de cumpleaños muy prudente.
Soneto a la vida Enrique Germán Martínez Marino poeta
Escanear para escuchar recitado por el autor
Nuestros días son un canto a la existencia que agradece inconsciente el ser viviente se te apega y se resiste irreverente, a aceptar un límite a superveniencia.
Serás sabio si comprendes con prudencia, cuanto la vida te demanda al presente, una vez satisfecho el requirente, ya puedes disfrutar con inocencia.
Celebra toda vida en su esencia, no la dejes discurrir indiferente, bendice el universo floreciente.
Acepta que hay misterios en la ciencia y que existe superior inteligencia. Hincado háblale, ha de escucharte mansamente.
Lealtades son lazos invisibles que a vivos y muertos nos vinculan son promesas que virtudes estimulan, consignas acertadas inaudibles.
Son contratos con textos invisibles son las leyes de la infancia que deambulan son los valores que nos honran y avalúan son fundamentos que resisten lo imposible.
Lealtades son insustituibles, son un pacto sigiloso que articula actitud y fundamentos que basculan entre yugos y principios ilegibles.
Son trampolines impulsando imposibles, es el salto a los sueños que emulan con nuestras fuerzas y ajenas que coadyuvan desplegadas en sus alas invencibles.
No soy un héroe por Luis Guillermo Arbini, piloto de la aeronave que localizó las balsas .
Escanear para escuchar recitado por marino poeta
El 2 mayo a medianoche cuando se confirmó el naufragio del Crucero Belgrano el comando de la Aviación Naval dispuso las operaciones de apoyo aéreo para localizar las balsas. Cuando la aeronave que yo piloteaba ya estaba por agotar la autonomía nos propusimos exceder los límites y no abandonar el área de operaciones hasta encontrar las balsas, imaginando las penurias que estarían sufriendo los sobrevivientes. Eso significaba que si no llegábamos con el combustible suficiente al aeropuerto de destino debíamos “planchar “el avión en el mar cerca de algún barco que nos rescatara. Era una opción muy peligrosa pero estábamos decididos a llevarlo a cabo aunque nos costara la vida, porque debajo nuestro, en la superficie del mar podía haber centenares de personas, aunque no lo supiéramos, sufriendo todo tipo de penurias sobreviviendo en una pequeña, helada e inconfortable balsa. Cuando ya prácticamente no teníamos esperanzas de llegar volando a nuestro aeropuerto vimos la primer balsa y ahí fue cuando estalló mi emoción y comuniqué a los destructores Bouchard y Piedra Buena VEO UNA BALSA . Y unos segundos después corregí diciendo: no, veo muchas balsas! y disparan bengalas es decir que están vivos! Luego de sobrevolar alguna balsas tomé altura para que los buques marcaran la posición de las balsas , tras lo cual me dirigí a la vertical de los destructores, antes de emprender el regreso al aeropuerto y quedé muy impresionado viendo a los destructores sacar medio buque fuera del agua para luego caer en seno entre dos olas y sumergirse como un submarino. Realmente era admirable la osadía de los tripulante y su sentido del deber que desafiaban la fuerza del mar con su buque y con su vida para llegar raudamente y rescatar a los náufragos. Finalmente cuando aterrizamos, nos quedaban 5 minutos de combustible, por lo que estuvimos bastante cerca de “planchar” el avión en el mar. Pero yo no soy un héroe aunque nos llenaron el pecho de medallas no somos héroes. Lo que hicimos lo hubiera hecho cualquier Argentino de bien entrenado para estas circunstancias y jamás habría dejado a sus camaradas en el mar abandonados a su suerte. Por esa acción es que fuimos distinguidos para dar un ejemplo y testimonio de entrega al servicio.
Viva el Crucero Belgrano y Viva la Patria No soy un héroe
Quién se ha apropiado de mi vida glamorosa? la que no ha sido y por eso no he vivido, en la que era triunfador empedernido? el éxito fue mi socio en tantas cosas…
Quién, con los planes de mi vida se alboroza? Quién se solaza con mis triunfos merecidos? Quién en exceso se ha enriquecido? Y lleva hoy una existencia licenciosa?
Quién se ha robado cuanto he ambicionado? Quién ha amado a la mujer que yo he querido? quién se ha inmiscuido en mis secretos del pasado?
Quién ha usurpado cuanto había atesorado? no soy yo acaso, quien siempre había sido? O soy ensueños, que había imaginado?
(*) El soneto es un género de poesía que fue introducido en España, procedente de Italia en 1615 por uno de los protagonistas del Siglo de Oro de las Letras: Don Lope de Vega y Carpio quien lo popularizó con un famoso soneto que comienza diciendo:
Un soneto me pide hacer Violante en mi vida me he visto en tal aprieto catorce versos dicen que es soneto burla burlando van los tres delante.
Finalmente el soneto se compone de catorce versos endecasílabos distribuidos en dos cuartetos y dos tercetos con rima en el último diptongo ABBA ABBA ABBA AB, aunque puede haber una flexibilidad al llegar a los tercetos.
Escanear para escuchar relato por marino poetaIlustración a lápiz por Enrique Germán Martínez marino poeta
El Luisito fue una embarcación a vela de la clase cúter construido por el comandante Luis Piedra Buena.
Con madera de la zona, al estilo que aprendió en Punta Arenas (lanchas chilotas de similar tamaño). Nunca trató de usar los restos del bergantín Espora, con el cual había naufragado en la Isla de los Estados dado que era su mayor capital y trató de salvar hasta último momento según su propio diario.
Un cúter (del inglés cutter y este del término to cut, ‘cortar’) es una embarcación con velas al tercio, una cangreja o mesana en un palo chico colocado hacia popa y varios foques. Generalmente es de tamaño pequeño. Las lanchas de Chiloé y que se construyen hasta en la isla Navarino, en Chile son muy similares.
Breve reseña
En febrero de 1873 Piedra Buena zarpó, a bordo de su bergantín «Espora» (ex Nancy), desde Punta Arenas con destino a Isla de los Estados. El viaje tenía como propósito construir una fábrica para producir aceite de pingüino en la misma y comercializarlo. Pese a que no existen registros sobre su derrota, al arribar y fondear en la caleta Lacroix de la Bahía Franklin fue sorprendido por una fuerte tormenta que hizo garrear a su bergantín y lo encalló en la costa oeste de la Isla donde el mar la daño severamente, inutilizándolo; Piedra Buena salió indemne del naufragio junto con sus tripulantes.
Al comprender que nadie los rescataría, el marino argentino emprendió la tarea de construir una embarcación pequeña pero muy marinera, para regresar al continente. Sin planos, con las pocas herramientas de las que disponía y con la colaboración de sus hombres, que por momentos estaban enfermos o desanimados, construyó una embarcación tipo cúter en un plazo de apenas 72 días lo que constituyó una verdadera hazaña.
Existen discusiones (ya aclaradas dado que utilizó madera de la zona, los bosques de lenga de Bahía Franklyn en Isla de los Estados, mas madera que llevaba en el Espora y el forro interior del mismo) el velero fue construido con madera de los árboles de la isla además de emplear madera del interior del «Espora». Al que trató de salvar hasta último momento. Asimismo, algunos expertos opinan que Piedra Buena debió haber tenido parte de la nueva nave ya construida por el tiempo asombrosamente corto en que lo finalizó.
Bautizó al cúter como «Luisito» en homenaje a su primer hijo varón, fallecido ya, quien llevara ese nombre. Una vez finalizado el barco, dejó la Isla de los Estados para arribar días más tarde a Punta Arenas
En 1875 Piedra Buena se dirigió a Buenos Aires, donde el diputado Dr. Félix Frías requería de sus conocimientos del sur, para contribuir a resolver los problemas de límite con Chile. A fin de procurarse el dinero necesario para el viaje, Piedra Buena resolvió vender al Luisito, lo que se concretaría a principios de 1876.
Datos del buque
Eslora: 10,66 m Puntal: 1,52 m Calado medio: 1,40 m Desplazamiento: 14 t Cubierta corrida, con una escotilla a proa y un tambucho a popa. Un palo, con vela trapezoidal, foque y trinquetilla. Timón a caña. Cintón alrededor del casco.