Aprovecha feliz el día, en tu vida, crece. Dí cuanto quieras en libertad justa y recta, Ante la opresión vuélvase tu alma insurrecta La realidad y la verdad apenas si se parecen.
Si el desaliento te obnubila y estremece Atácalo con tu pasión completa. Aniquila cuanto se malinterpreta Ventea cenizas, así desaparece.
No mezquines, regala tus sueños con creces, poesía puede cambiar corazones, respeta. Y toma de ellos lo mejor, será tu meta.
si no tienen el bien, luego mejor no te pareces aun si el emperador fuese, ningún sol le resplandece no eres auleta. Tú tienes el don: eres poeta.
NOTAS
Quinto Horacio Flaco fue el más grande poeta del imperio Romano Murió en el año 8 A.C.
Auleta era un músico que ejecutaba el aulós, un rudimentario instrumento de viento que no requería grandes habilidades
Fernando Romero Que difícil es expresar con palabras lo que sentimos…adelantaste tu partida y eso duele mucho. Pero nos dejas el legado más grande de todos: la generosidad, el amor y la familia. Amabas lo que hacías y eso se notaba con todos tus actos, hacías lo imposible por ayudar a quien sea. Creaste una familia impresionante, ojalá pueda imitarte y transmitir todo lo nos enseñaste a la mía también.
Por suerte, fuiste parte del momento más importante de mi vida, me entregaste a un hombre que estoy segura me va a cuidar como vos lo harías. Tengo en mi memoria tu felicidad de ese día, y NUNCA se me va a borrar.
Ni hablar de todo lo que escuché de vos esos días, solo puedo sentir ORGULLO. Fuiste un papá excepcional, amigo incondicional, hijo ejemplar, hermano de fierro y el mejor compañero de vida para mamá. Te disfrutamos y disfrutaste mucho la vida, ojalá pueda seguir tus pasos.
Sé que vas a seguir guiando nuestro camino, SIEMPRE serás nuestro capitán y HÉROE!!
Hasta pronto PA!!
Fernando Romero, legado de un hombre entero
Por Enrique Germán Martínez, marino poeta
Hasta siempre pa, ya nos veremos
Un día allá
donde se ama sin esperar la vida es luz
Y solo gozar
Muchas cosas antes deben pasar, mi vida es joven
lo entenderás.
Debo vivir y tu ejemplo
fue predicar,
cuan grande fuiste en tu ingenuidad y no sabias
que eras la gran verdad,
Que fuiste un hombre noble y cabal, ayer corrillos
lo juraban.
A coro honraban tu amistad, tu bonhomía
y tu solidaridad.
Fuiste de fierro en tu hermandad y como hijo eras ejemplar,
Como amigo: incondicional y eras el mundo
Para mamá.
Eras papá para disfrutar, que esta hija agradecerá
sin siquiera dudar.
La riqueza que nos dejas, en banco alguno
sé que no está
Ni ha de brillar como ese metal que no es amigo
de la caridad
Tu riqueza es lágrimas a no secar, por ti
millones a derramar.
Para no olvidar cuanto dejas atrás,
es tu legado,
es nuestra heredad.
De tus valores y tu bondad, tu entrega
era incondicional.
Tu eres mi orgullo siempre serás
La gran riqueza que he de guardar
Tu amor que era siempre sanar, por ser el mejor
Jesús te vino a buscar
Y a ti quería sin claudicar para algún proyecto
Que Dios sabrá.
Toda esta familia te va a imitar y honrará por siempre
Mi Segundo al mando en el viaje 33 de la Fragata Libertad Enrique Germán Martínez Marino poeta
escanear para escuchar recitado por el autor
A Alejandro Losada Con reconocimiento y afecto
Yo tuve un segundo comandante era un SEÑOR con “mayúsculas bien grandes”. Era ejemplo de nobleza y buen talante un verdadero caballero como antes.
En su trato era respetuoso y circunspecto nunca le oí una palabra disonante, velaba el bienestar del tripulante era noble, era fiel y era recto.
Un día le hice un regalo mis estrellas de almirante retirado esperando que fuera reivindicado su brillar sobre sus hombros destacados.
Era el primero en promedio y en ejemplo admirado y respetado íntegramente, pero justicia y criterio simplemente no eran virtudes de la autoridad “al tempo” .
No obstante almirante moralmente lo es, en exceso y con valía nadie de este corolario dudaría basta con ver su grandeza y bonhomía.
Es mi amigo yo lo quiero y lo bendigo, que sus éxitos se agolpen a sus puertas que le lleguen por el río y por el cielo y yo te abrazo con mi alma bien abierta.