«Palpita tu vientre» Por Enrique Germán Martínez marino poeta

A Tere, Cris, Claire e Inu.

8c224div1045b15d

palpita tu vientre

Tu vientre palpita,

el niño que gestas,

ni llora ni grita.

Lo mece en silencio

tu paz infinita,

a él llega tan sólo

el amor que le inspiras.

Sin nombre ni bienes

parece inerme

en un mundo hedonista

de poder y placeres.

Cuando nazca desnudo

abrázalo fuerte,

cúbrelo con tus brazos

y sabrá que lo quieres,

míralo a los ojos

te amará para siempre.

El mundo,  tú dile,

«no es lo que parece,

si no das algo tuyo

la riqueza empobrece,

pero si lo das

serás rico con creces!»

Que el bien lo rodee

y siempre sea su escudo,

su espada el saber,

y su familia un refugio;

que sepa hallar

su lugar en el mundo,

y que siempre recuerde

su origen y cuño.

Y si guarda memorias

en su corazón,

nunca será lejos

una legua o un millón.

086b68428ab6

«Un lucero en el Universo» por Enrique Germán Martínez marino poeta

Para Noah y su abuela Claudia.

un luceroen el universo

Quisiera decirle a mi nieto
que ocupa todo mi cielo
e infinitos mis universos
que brilla más que un lucero
y sin su inocencia saberlo
puso luz en mi camino
donde sólo había senderos
Quisiera que Noah, mi nieto,
sintiera mi amor intenso,
me guardara en todos sus sueños
fuera yo siempre su recuerdo,
que no lo borrara el tiempo
aunque la vida lo lleve lejos.
Quisiera ser su abrazo
aquel qué siempre se vuelve…
y ser su eterno regazo
en felices y tristes tiempos.
Quisiera contarle a Noah
el más feliz de mis sueños
y que he pedido a las hadas,
los elfos y duende buenos,
que siempre estén muy atentos
y velen su cumplimiento.
Quisiera verlo triunfar
en su vida como un hombre bueno
valeroso, fuerte y audaz
solidario, sensible y sincero.
El triunfo que yo pretendo
no es de fama y dinero,
es un camino mas digno
para el hombre de mis ensueños.
Yo le deseo valores
más sólidos que el dinero
para apoyar la familia,descarga
el amor, las risas y sueños.
Que nunca cuenten lo ajeno
que tengan fuerte desprecio
por el brillo de los objetos.
Poder y dinero son soles
que te queman si no estas lejos.


9 junio 2026

«Venerada Turquesa» por Enrique Germán Martínez marino poeta

a capital flower.  la abuela María Teresa, a su marido, sus hijas, sus nietos
y a la amorosa memoria de Vanesa.

venerada turquesa

Tu vida quisiste
en color de turquesa.
las flores que adornan,
el cuadro que vieras,
el hada que canta,
el ángel que reza,
Vanesa que amamos
esperanza y pureza.
Querubín del Señor
luminaria eterna.
 
Tu familia dispersa,
tu sol de otra tierra
no borró tu sonrisa
tu alegría es poema.
Nueve lustros de amor
son tu descendencia
orgullosos y amantes
de su dulce abuela.
 
Compañeros de juegos,
fechorías y cenas,
novelas y risas,
te cuidan, te celan,
ya custodian tu nombre
te honran, te rezan.
Tus hijas aun lloran
el aroma en tus prendas,
tu recuerdo es enorme
no serás una ausencia.
 
Una sonrisa más
pediré yo de ella,
la quiero ver sonreír
y tener una muestra.
Buscaré su sonrisa
en las cosas domésticas.
Su cocina y especias,
su gaveta y despensa,
en su libro inconcluso
de incunables recetas.
 
Buscaré en sus viandas
que humeantes deleitan,
y en especias sabrosas
conocidas por ella.
En su “pie de manzana”,
“canelones sorpresa”,
sus “tortillas babe”,
y en sus “papas francesas.”
 
Dos minutos: buen tiempo
para hacer lo que sea,
con sabores secretos
que han quedado de abuela,
y yo hallé su sonrisa
cual gratín en todas ellas.
 
Emulando al ave
que al viento enfrenta,
con valor, sutileza,
y bravura de fiera,
tu sueño hoy se eleva
y tu vida va en ella,
a un cielo tranquilo
azul sin tormenta.
 
En el tren de la vida
no hay viajero a cuidar,
aunque baje en un yerro
y no haya tiempo de amar.
Así fue con la niña
descendida en mal sueño
hoy su nombre es amores
y sentires intensos.
 
Cuando tu descendiste
del tren de la vida
parecías dormida,
o de un cumpleaños venías,
descendiste muy digna
nos miraste y seguiste
sin voltear hacia atrás
y serena te erguiste,
galante y hermosa
últimos pasos que diste.
En su propia partida
la abuela sonreía.
 
Yo sé que quería
un recuerdo cantado
mi memoria falló
mas tendrá recitado
de un poeta y juglar
de emociones sinceras
que con tinta y pasión
y amor a la abuela,
en hojas muy blancas
para quienes la lean
escribió fiel su vida
y sus horas postreras.
 
12 de Junio de 2016
 

«El secreto de las Poesías» por Enrique Germán Martínez marino poeta

escanear para escuchar recitado por Eduardo de Ilzarbe

el secreto de las poesias

escanear para esuchar recitado por el autor

El secreto de las poesías

Enrique Germán Martínez marino poeta

Al enmudecer la lira
cesó mi canto
las letras dormidas
no suspiraron,
ni las páginas escritas
han roto en llanto.
Las hojas nuevas
que de tanto en tanto
se volvían poemas
o algún relato,
sintieron frío
de quedar en blanco
y volaron al viento
desde mi cuarto.
Mi pluma antigua
que tanto ha dado
yace entre piezas
de un anticuario.
Quizá orgullosa
de un precio alto
por tantas rimas
que ha regalado.
Y allí estará
Por un tiempo largo
hasta que un poeta
de su letargo,
despierte un día
y sin pensarlo
con letras finas
y trazos largos,
sin causa alguna
y sin justificarlo,
un rio de tinta
en prolijos rasgos
haga poesías
sin meditarlo.
Vuelvan los bríos
en viejos hados,
elfos y duendes
que han inspirado
tantos poetas
hoy olvidados
que son lectura
de enamorados,
en libros viejos
y muy guardados.

Epílogo

Si lees mis versos
En recitado
oirás su música
a no dudarlo
que en todos ellos
he sublimado
entre las rimas
que leerás soñando.

Y en tu corazón
oirás un canto
que eternamente
he dedicado
en melodías
de tonos suaves
que dirán por siempre
sólo a ti te amo!

1 junio 2016

Clipboard02

«Mi privilegio» por Enrique Germán Martínez marino poeta

mi privilegio
Escanear para escuchar recitado por el autor

María Laura G. a su papá Hoy mi papá cumpliría 95 años y hace más de 10 años que murió. Lo recuerdo siempre bueno, atento y presente cuando lo necesitaba. Era muy tímido y callado, pero cuando le pedía consejo, me daba las respuestas más sabias. Se podía hablar con él de todos los temas. Nos fabricaba barriletes, a mi hermano y a mi y cuando me llevaba de la mano al colegio «nada malo podía suceder» Fue un privilegio tenerlo de papá.

hija

Mi privilegio

A María Laura, a su hermano y a su papá.

Las nieblas del tiempo
evanecen las sendas,
no borran las huellas
que hollamos detrás.
Si acaso las manos
de quienes amamos
supimos tomarlas
y nos dieron su paz,
es gesto sublime
que guarda tu alma
segura que el mal
nunca te ha de alcanzar.
Así fue mi padre:
Atento y bueno,
presente y sincero,
¿Ausencias? ¡Jamás!
Lo rodeaba el silencio
el respeto a quien piensa,
y expresa en dispensa
las solas palabras
que han de interesar.
Pero nunca negaba
un sabio consejo
que sabia siempre 
de su meditar.
Así fue mi padre,
atento y bueno,
presente y sincero,
mi hermano cree igual.
Nos hacía barriletes
que volaban tan alto,
que un gigante en su salto
no podría alcanzar.
Pero no eran juguetes,
era lo que su mente,
sin palabras sonoras
quería expresar.
Con un barrilete
montado en las brisas,
jugando sin prisa
su cola al ondear,
cantaba ilusiones
y al sol sus colores
murmuran por siempre….
“aprende a soñar”.

2 junio 2016

«Desde algún cielo» por Enrique Germán Martínez marino poeta

Escanea el código QR para escucharlo recitado por el autor

 

A Carolina.

Estaré mirando,

  quizás soñando,

estaré flotando

en algún aroma del aire,

en alguna sombra

leve de nube.

Estaré siempre …

aún cuando

estuviera muriendo,

que no es el caso.

¡A menos que

estuviera resucitando!

Estaré, tan intenso…

en ti pensando,

que tu sabrás

y  sonreirás sabiendo;

que soy yo,

quien por ti reza.

Quien te estará mirando.

desde algún cielo etéreo,

incorpóreo.

Por algún motivo,

secreto, lejano u olvidado…

Que te estaré Cuidando…

2015

«Gaviota Porteña, en mar traicionera» por Enrique Germán Martínez marino poeta

a capital floral dark blue sin marco482542_10201366490431068_1891886881_n

 Saralía Gallegos.

gaviota porteña en mar traicionera

1.

Gaviota porteña que vuelas y sueñas
que vientos marinos te arrastran al mar,
aquél mar bravío con fríos peligros
sin techos ni aleros para reposar.
2.
El mar traicionero te canta canciones
te miente ilusiones que te hacen soñar
con aguas abiertas y cielos inmensos
con costas doradas donde recalar.
3.
Chispeantes luceros reflejan las olas
Fulguran la noche queriendo alumbrar
La frágil gaviota nacida en el puerto
Que en cielos vacíos se habrá de orientar
4.
Es una gaviota nacida en la tierra
volaba en los cielos de alguna ciudad
con techos y ramas de cálido abrigo
y con otras gaviotas con quien anidar.

5.
No tienen sus alas la fuerza ni aliento
No pueden alzarla en ascenso fugaz,
luchar contra el viento, tenerla en el aire
y llevarla a un destino de incierto arribar.

6.
Ocasos dorados con noches oscuras
cual negro es el fondo profundo del mar,
sin cálido abrigo en el gélido invierno
y sin fresco refugio en verano fugaz

7.
Es frágil gaviota nacida porteña
que en cielos vacíos y en la inmensidad
de noches eternas y estrellas brillantes
esquivo destino debiera encontrar.

8
Porque una gaviota nacida porteña
que alberga en su alma el sentir de su hogar
precisa en su vuelo el impuso glorioso
de pechos vibrantes que la han de animar,

9
Latidos muy fuertes batiendo las  olas
Muy cerca de su alma impulsarla querrán
volar contra el viento esquivando la fuerza
impiadosa y fulgente del rayo letal.

10
No es ave marina sin nidos ni afectos,
no es ave de tierra de muy corto andar,
es una gaviota nacida porteña,
que muy hondo en el alma ama la LIBERTAD.

«Gaviota Porteña, deambulando por Marsella» por Enrique Germán Martínez marino poeta

a capital floral dark blue sin marco482542_10201366490431068_1891886881_n

 Saralía Gallegos.

gaviota porteña deambulando por marsella

1. 
Gaviota porteña: volando eres dueña,
de eternos caminos que habrás de surcar…
detrás de los mares, cruzando montañas,
tan altas que al cielo querrás desafiar.

2.
Llevando en tus ojos recuerdos brumosos,
del místico puerto que no has de olvidar,
ni aún deambulando por Francia, Marsella,
en que techos muy rojos te vieron pasar.

3.
Seguiste batiendo tus alas inquietas,
planeando en el cielo… acercándote al mar;
¡enfrentando con rabia distancias eternas!
soñando en tu anhelo por siempre arribar.

4.
Es una gaviota nacida en un puerto,
pequeño y lejano a orillas del mar.
Mar espléndido, hermoso, a veces furioso,
otras tantas, «remanso radiante de paz.»

5.
Pero hay un secreto, muy hondo en el alma,
vibrante e inquieta del ave del mar,
que nunca en susurros a brisas curiosas,
ni al viento enojado le ha dicho jamás.

6 .
Pequeña gaviota nacida en un puerto
que baña sus siglos al borde del mar,
sabrás que algún día su sueño ha cumplido
y su alma por siempre vuela ya en LIBERTAD.

«Gaviota Porteña, volando a Uruguay» por Enrique Germán Martínez marino poeta

a capital floral dark blue sin marco482542_10201366490431068_1891886881_n

 

Saralía Gallegos.

gaviota porteña volando a uruguay

1.
Gaviota porteña, alegre y risueña,
en un corto vuelo te fuiste a Uruguay,
siguiendo destinos que sólo tu sueñas,
buscando horizontes que no has de alcanzar.
2.
Colonia es un pueblo de antiguas historias,
que moja sus siglos al borde del mar,
escala obligada a distantes parajes
que nunca en tu apuro te logró cobijar.
3.
Huyes presta y veloz de sus techos mohosos
tus ojos ardiendo de tanto llorar,
pasada la noche y brillando ya el alba,
ahogando la pena, sin mirar hacia atrás.

 4.

Batiendo con rabia infinita tus alas,
Gaviota porteña… ¿adonde has de llegar?
a una playa lejana cruzando los mares?
si aquéllo que amas contigo no irá?
5.
Eres ave de un puerto a la vera del viento,
que sopla furioso desde adentro del mar,
él te engaña, te miente y te jura impetuoso
qué sólo con él hallarás Libertad.