“Pétalos de Ceibo” por Enrique Germán Martínez marino poeta

Este poema recibió tres premios en el sitio “Parnassus, patria de Artistas” y llegó al puesto Nro. 2 entre los mejores diez primeros puestos, entre escritories de habla hispana de 5 continentes.

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 a capital flores  mi nieta  recién nacida, Anahí.

Las últimas letras del puño cansado
el anciano poeta rasgaba de a ratos,
serían cantares de mágicas rimas
en blanco papel sin renglones ni líneas.
En tinta indeleble elegante en su trazo
con rastros de prisa, su tiempo era escaso:
por eso apuraba a veces su paso,
escribiendo memorias de ríos que huían
de selvas tan densas, que no entraba el día
hacia mares inmensas que están esperando
torrentes dormidos, o lentos andando.
Su lomo de león bajo el cielo brillando
regalo de tierras bermejas llorando;
historias heroicas que no están perdidas
de un mito arraigado en riberas e islas,
que cantan mujeres lamento sin llanto;
la honra el renombre y la fama que tanto
se hizo canción e historia de vida.
Un ceibo dejaba caer en la orilla
una flor carmesí, que flotó sin reposo
saltando los rizos de un cauce sinuoso,
llegando hasta mar para ser una gema
en bella diadema de reina sirena.

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Anahí es la flor y canción de las rías
la jungla susurra su noble y valía,
pequeña y vibrando de amor, no de ira
no cabe el coraje en su cuerpo de niña,
Anahí es rocío que llora en la orilla
el ceibo que honra con paz y alegría,
el lento pasar del capullo sin prisa
y sus ramas inclina hasta perderlo de vista.
Anahí es pasión por su estirpe bravía
remanso de amor de aguas mansas y tibias,
su orgullo heredó de antiguos ancestros
Anahí es leyenda que flota en los vientos
y guarda la savia del ceibo en secreto,
la historia que cuenta del rojo misterio…
“el Ceibo recuerda por siempre su duelo
y el rojo le acerca alegría y consuelo.”

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