
Cayendo la tarde
el cielo se oxida
colores rojizos,
en paleta divina,
arreboles de ocaso
en cielo encendido,
presagios de calma
agradece el marino. Seguir leyendo «La Nao «Madre de Dios». Capítulo Tres.»
Fui marino durante 40 años y Consultor de RRHH. Algún día me alcanzará un horizonte inimaginado. Lo esperaré en el centro de mis poesías.

Cayendo la tarde
el cielo se oxida
colores rojizos,
en paleta divina,
arreboles de ocaso
en cielo encendido,
presagios de calma
agradece el marino. Seguir leyendo «La Nao «Madre de Dios». Capítulo Tres.»
Mujer:
Tu clamas del comienzo de la historia
los derechos que te han avasallado,
la injusticia con que se han beneficiado
por tu noble batallar sin láurea gloria.
Has sufrido en silencio a cuanta escoria
se abusó de la bondad que has regalado,
y a los hijos que te han hecho tu has amado
y heredado sólo amor en sus memorias.
Has luchado y alcanzado la victoria
en las batallas que valiente has presentado
y con tu yelmo y tu espada has logrado,
lo que otros se han dejado en oratoria.
De rodillas hoy mi alma expiatoria
sólo busca el perdón que tu ya has dado,
elevarte para siempre a mi lado
y honrarte eternamente meritoria.
Poema premiado por el sitio Parnasus, Patria de Poetas al que fue dedicado.


Violeta, peninsular,
de ibérica nobleza,
de linaje antiguo
Cuando la historia comienza.
Armas en tu escudo
de épica grandeza,
campos de azur y gules,
sangre con realeza.
Memoria honorable
de valientes destrezas,
historias que aun palpitan
de amores y guerras,
estelas de señorío
entre Flandes y Almudévar.
heredad de valientes,
que sus tesoros dejan.
Inmortales que mueren
en lechos sin pureza,
y permanece su herencia
en ti, mujer perfecta.
Violeta peninsular
castellana e ibérica
te amo con el amor,
ardiente de las Américas,
fogoso y polvoriento
rebelde, sin reverencias.
Sin modales corteses
de gentes que se respetan.
Provoca en tus noches
sueños de pampas abiertas,
febril instinto salvaje
de yacer bajo las estrellas,
libre de viejos palacios
sin sentir alguna vergüenza.
Olvidar encajes y sedas
soñar mil noches despierta,
sin regresar ya nunca
a la heroica meseta.
Traer hijos al mundo
en esta llanura eterna
Y dejar sangre e historia
Como abono de esta tierra.


NOTA: Jerónimo Zurita, en sus Anales de la Corona de Aragón, refiere que Alfonso I y sus huestes «partieron para el lugar de Almudévar que tenían los moros muy defendido y fuerte… El mismo día que llegaron poniéndose la gente que dentro había en defensa, le combatieron y entraron por fuerza y fueron los moros llevados a cuchillo por mayor espanto de los que no se querían dar y confiaban en la fuerza de los castillos y lugares fuertes»



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Hay cosas que un sueño no ha de decirme:
si fue ilusión o verdades tangibles.
Es abstracto intentar recrear imposibles,
conciencias en paz no serán muy sensibles.
Las horas intensas burlaron los límites
de toda razón o pudor ostensible,
si alguno soñó a su pasión resistirse
sucumbió a la ocasión ojalá repetible.
No hubo palabras que hubieron decirse.
no hubo mentira o verdad con qué herirse,
solo hubo un violento y sublime desquite
de un ansia guardada que estalló al consentirse.
Dos cuerpos hermosos torneados y en sepia,
brillaban al sol de la ventana abierta,
se vestían en perlas de pasión hoy secreta,
sudor de cristal que sólo amores confiesa.
Recuerdos que siempre supondrán fantasías
pasión que el rescoldo consume en cenizas
de un fuego furioso que no sabré si agoniza.
pero arderá eternamente paciente y sin prisa.

«Mercedes es Amor”
por Enrique Germán Martínez marino poeta

¿Tú crees que un duende
que irrumpe imprudente
con modo estridente,
sea fiel escribiente
de tu realidad?
Hay tanta poesía
y rima en tu vida,
que el duende se iría
antes de empezar.
Un juglar no podría
cantar tu valía,
y yo no sabría
más que fracasar.
Pero un gran poeta
que grandes respetan
que ve la belleza
allí donde está;
te haría unas rimas,
discreta poesía
hermoso su gesto
es honrarte en verdad.
Los versos serían
a tu gran simpatía,
Tu hermosa sonrisa
Y tu dulce mirar que
tan generosa tu brindas gozosa
A aquellos que cruzan miradas contigo ,
es tu fuerza que anida ante la adversidad.
Y tus otras grandezas,
sutileza y belleza,
humor y entereza,
y grandiosa bondad.
El sabrá que no miente,
que es todo evidente
pero aun está ausente
la profunda verdad.
No existen palabras,
poetas ni frases,
juglares que canten,
ni mente eminente
que pueda inventar…
La dulce palabra
Jamás pronunciada
Aun no inventada
Y que todos quisieran,
Para decir cómo eres:
MERCEDES es
“Amor de verdad”


La cala profunda
hedienta y umbría,
le guarda al navío
lo que nadie querría
en tanto pañoles,
salados y aljibe
disfrutan buen aire
cubiertas arriba.
Penoso el instante
en que aquel que sabia,
de maderas y troncos
de toda Galicia,
y como se torna
con sierra, escofina,
cepillo y maestría
un bosque en flotilla.
Allegase al mando
en la fresca toldilla
diciendo en alarma
que el agua subía,
en la cala hedienta
señal de una vía;
la bomba de achique
ya no contenía.
Haciéndose gala
de sapiencia y hombría,
el mando escoge
quien cierre la vía,
rogando en secreto
a la Virgen María,
que guarde la nao
y conserve sus vidas.
Un poco de escora
algo ayudaría,
palletes de lona
con cuerdas de tripa.
Algunas clavijas
rodeando la via;
y más oraciones
a Santa María.
Peligros que nadie
en duda pondría,
encierran los mares
de noche y de dia.
Se cuentan a gruesas
la vidas perdidas
del Reyno en que nunca
el sol se pondría.
“Bendita es mi suerte
si es toda cuantía,
las cuatro falanges
que pierdo este dia”.
Aullaba el marino
mientras lo cauterizan
después que el pallete
arrancara y la Nao salvaría.
Continuará.

Duendes, elfos y hadas buenas
que velan mi noche entera,
y en algunas madrugadas
si estoy algo adormilada,
silenciosos, en mi mente
me recitan de repente,
las más lindas poesías
que aun nadie conocía.
Yo quisiera visitar su mundo
aunque sea por un día,
si me dejan con mi abuela
que es ternura y simpatía:
Siempre un ojo encima mío
es un ángel que me cuida.
Solo escucharemos poesías
y volaremos como libélulas,
con polvos mágicos de duendes
y pensamientos que nos consuelan.
En su mundo de alegría
donde solo hay cosas buenas,
recuerden que los jazmines
florecen en primavera.
Jazmín es también el nombre
que llevaré mi vida entera.
Si me dejan conocer su mundo
¡les haré una propuesta!
Aprenderé todos sus nombres,
desde la A hasta la Zeta,
y los repetiré todos los días
por lo que me contó mi abuela:
«Si una niña dice el nombre
de un Hada y cree en ella,
le alargará su feliz vida
hasta hacerla casi eterna.»

NAO «MADRE DE DIOS»
Por Enrique Germán Martínez
Mecido en las olas
del muelle se ha ido,
dejando la orilla
del cauce vacío.
En el Guadalquivir
sin curva o desvío
se llega hasta el mar
inmenso y bravío.
Un rezo al pasar
Sanlúcar dormido,
no es puerto de mar
se baña en el río.
La Virgen del Carmen
allí ha vivido,
muy antes del día
que el cura ha escrito.
Que el Gran Almirante
en tres Naos se ha ido,
e hincó su rodilla
devoto, abstraído;
pensando en la gloria
por ir donde ha ido.
Por ansias partieron
los que le han seguido,
encontrar un tesoro
o un trono perdido.
casar una hija
a un rey de los indios.
Las Naos se alejan
a paso cansino,
los paños se hinchan
al soplar los alisios.
De aliento ardiente
del sol que los hizo,
en desierto africano
que nadie ha visto;
allí nacen las brisas
y aquellos bravíos
que empujan la jarcia
hacia noble destino.
Cazando sus velas
-Egipcio es el lino –
de fuertes costuras
«Meollar embebido»,
es el hilo une
¡el Reino Castizo!
Los dias se alargan,
se apaga el bullicio.
El oro no brilla
en sucios bolsillos.
Un Ángelus canta
las horas dormido,
bendice aquella
en que Dios ha nacido
a Juan su Bautista,
a mujeres e hijos,
a su cuerpo, su alma,
y mar que es salino.
Bendice este viaje
y honroso destino.
La ampolla que muele
arenas bien finas
En vidrios eternos
encierra dormidas
las horas que entregan
a sed de conquista.
Continuará….
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Ya no golpea la antigua roda
contra sus tracas amigas viejas,
ya no saltan bulones y clavos
de la cala oscura y hedienta.
Si el palo mayor enfacha
no crujirá la quilla nueva
porque la mecha calzó al tintero
sobre finas monedas sin huelgos.
Es la quilla que cambiamos
por el tronco tomado «a cuenta»
Dios sabe cuanto debemos
a ladrones de más experiencia
Que se abusan de la hidalguía
de marinos que se respetan.
“Cada vez que el viento cante
cantará mi jarcia velera”
Y los puños, de las escotas
Se templen y no gualdrapean
No se rasgan las costuras
del juego de velas buenas
Cosidas con lino egipcio
de un pañol de guardias lentas,
en un puerto mallorquín
aburrido como su siesta
Que nos llenó pañol y bodega
más aun que nuestras presas.
Hasta cabillas de bronce nuevas!
Mejores que las francesas.,,
“Cada vez que el viento ruja
azocará mi jarcia velera”
Así luce mi “Mediodía”
y en mi pulso laten sus velas.
Que es dueño de fantasías
y de verdades dichas a medias.
Mi goleta mediterránea
navega y no deja señas.
Porque así perseguirán
a los soberbios de brillo y cera.
¿Quien no dejó un secreto
en alguna aldea caribeña
Donde no arriarás tu paño
nunca más para una siesta..
Y con la virazón de la mañana
Mar adentro con siete velas
Y cuando enciendan los luceros
Sera tu estela collar de estrellas..
Mi goleta «Mediodía»: navega!
Mi corazón, sólo late y sueña!
2016
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