“La Canción del Trinquete (1a. parte)” por Enrique Germán Martínez marino poeta

Original en ingles por Guillermo Finney (1826) gaviero de trinquete en la Fragata “25 de Mayo” del Alte. Brown. Publicada en esa fecha con el título de “Song” en periódicos en inglés  (British Packet [1[) de la época; poetizada para el Instituto Nacional Browniano ([1] con asesoramiento historiográfico de Alejandra Sotelo Faderland)

 

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Patriota es quien lucha y muere,
así fuere por la libertad.
tal era en todos los tiempos
así será en los que vendrán.

Fenney gaviero en la Escuadra
valiente contó su verdad,
fue testigo real en la historia
combatió bajo el mando de Brown.

Bajíos de Quilmes al sur,
muy lejos estaban del mar
pero al tiempo estaban muy cerca
de nuestra ciudad capital.

Norton comanda la flota,
un coloso el poder imperial,
triplicaba la Escuadra Patriota
bajo el mando del gran General.

Ese día fueron muchos los hombres
que encontraron glorioso final,
cumpliendo consignas triunfales
del noble marino a admirar.

Respetado y feroz en la lucha
valiente y genial al mandar
haría sus hombres heroicos
con prestigio y con autoridad.

Domingo temprano en el Plata,
La aurora comienza a clarear,
dando luz en las velas al viento
en sereno y brillante irradiar.

El enemigo cazó sus escotas
y dio rumbo a la Escuadra de Brown,
arenga ferviente a sus tropas
palabras que no han de olvidar.

Brown y Espora cruzaron miradas
Intuyendo cuál es el final,
aun cuando fuerzas mayores
amenazan desde todo el compás.

“Hoy es día de gloria en la Escuadra
Que en su lucha habrá de triunfar,
si siguen su líder y cumplen
mis consignas con fidelidad”

Fue cruel la batalla ese día,
para la Veinticinco de Brown.
Nitcheroy y las cuatro corbetas
se ensañaron con fuego brutal.

Los diez bergantines de Norton
no permiten la Escuadra acortar,
su distancia con la nave insignia
y sumarse a la acción principal.

Apuran Congreso y República
sus vanos intentos de estar,
a la altura de las circunstancias
y del sentir de la tropa de Brown.

En cambio en los cuatro restantes
el arrojo no se hizo notar,
tomó nota el sagaz enemigo
y al navío de Brown rodearán.

La repuesta de nuestro almirante
fue flagrante, efectiva y letal
izó al tope del palo más alto
El segundo pabellón nacional.

La emoción embargó a sus hombres
convencidos que sería el final
y redoblaron furiosas descargas
a Nitcheroy, nave insignia imperial.

El Bergantín 29 de agosto
también tuvo castigo al luchar,
al igual que una corbeta negra
y dos más que no sé recordar.

Continuará

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