

Saralía Gallegos.
CUMPLEAÑOS DE GAVIOTA PORTEÑA

Fui marino durante 40 años y Consultor de RRHH. Algún día me alcanzará un horizonte inimaginado. Lo esperaré en el centro de mis poesías.


Saralía Gallegos.


Saralia Gallegos.

Gaviota, tus alas sutiles y hermosas,
expuestas al viento furioso del mar,
que vence tu fuerza con rachas rabiosas
harán de tu vuelo penoso el andar.
Aún cuando el rayo rugiente arañaba,
con uñas ardientes del cielo hacia el mar,
la dulce gaviota calmaba las iras
de furias que nadie sabía encauzar.
Sus alas batían audaces al viento
con suave caricia en su rítmico andar,
trinaba canciones, muy suaves al cielo,
«secretos antiguos del pueblo natal».
El viento ya calmo, hecho brisas amables,
jugando despeina las crestas del mar,
mientras una sutil gaviota triunfante,
su estirpe valiente otra vez supo honrar

.

“No ha sido y no será deshonrado
nuestro altivo Pendón Nacional,
flameará todo el día en su tope
con la gloria que habremos de dar”
Los rugientes “farina bribones”
castigaron con fría impiedad,
cuando el buque parecía hundirse
pretendieron por popa abordar.
Nitcheroy avanzó en sotavento
y con salvas trató de arrasar,
pero pronto sonriendo la tropa
comenzó a bombardear por igual.
En cubierta y en el entrepuente
la muerte parecía triunfar,
sobre aquellos que aun combatían
con respeto, pena y dignidad
Imbornales cual ríos de sangre
por babor al navío escorar,
escurrían torrentes de vida
que a la patria juraron brindar
Así concluyó el “Veinticinco”
su largo servicio en el mar,
dignamente el viejo navío
dejó un nombre para recordar.
(“25 de Mayo”)
En medio de ardua pelea
recibe Espora herida letal
era gran capitán de bandera
y espada admirada por Brown.
Gallardo en aquellas acciones
sumó heridas a otras que ya,
ocultaba en su cuerpo valiente
como oro de un galón más
Sus graves heridas no fueron
obstáculo para arengar,
“Sigan peleando mis hombres
“Veinticinco” prevalecerá”.
Brown Almirante valiente
su nombre en la gloria ya está,
no podrá ser olvidado
por ninguno que lo ha visto pelear
Inspirado por su alma guerrera
dijo a Shannon que era un audaz,
“Señor, hará usted lo que pueda,
mi insignia al República irá.”
Continuará.

Patriota es quien lucha y muere,
así fuere por la libertad.
tal era en todos los tiempos
así será en los que vendrán.
Fenney gaviero en la Escuadra
valiente contó su verdad,
fue testigo real en la historia
combatió bajo el mando de Brown.
Bajíos de Quilmes al sur,
muy lejos estaban del mar
pero al tiempo estaban muy cerca
de nuestra ciudad capital.
Norton comanda la flota,
un coloso el poder imperial,
triplicaba la Escuadra Patriota
bajo el mando del gran General.
Ese día fueron muchos los hombres
que encontraron glorioso final,
cumpliendo consignas triunfales
del noble marino a admirar.
Respetado y feroz en la lucha
valiente y genial al mandar
haría sus hombres heroicos
con prestigio y con autoridad.
Domingo temprano en el Plata,
La aurora comienza a clarear,
dando luz en las velas al viento
en sereno y brillante irradiar.
El enemigo cazó sus escotas
y dio rumbo a la Escuadra de Brown,
arenga ferviente a sus tropas
palabras que no han de olvidar.
Brown y Espora cruzaron miradas
Intuyendo cuál es el final,
aun cuando fuerzas mayores
amenazan desde todo el compás.
“Hoy es día de gloria en la Escuadra
Que en su lucha habrá de triunfar,
si siguen su líder y cumplen
mis consignas con fidelidad”
Fue cruel la batalla ese día,
para la Veinticinco de Brown.
Nitcheroy y las cuatro corbetas
se ensañaron con fuego brutal.
Los diez bergantines de Norton
no permiten la Escuadra acortar,
su distancia con la nave insignia
y sumarse a la acción principal.
Apuran Congreso y República
sus vanos intentos de estar,
a la altura de las circunstancias
y del sentir de la tropa de Brown.
En cambio en los cuatro restantes
el arrojo no se hizo notar,
tomó nota el sagaz enemigo
y al navío de Brown rodearán.
La repuesta de nuestro almirante
fue flagrante, efectiva y letal
izó al tope del palo más alto
El segundo pabellón nacional.
La emoción embargó a sus hombres
convencidos que sería el final
y redoblaron furiosas descargas
a Nitcheroy, nave insignia imperial.
El Bergantín 29 de agosto
también tuvo castigo al luchar,
al igual que una corbeta negra
y dos más que no sé recordar.
Continuará
