“Épica amistad marinera” CAPITULO 4 por Enrique Germán Martínez Marino poeta

Esta poesía se la dedico a mis oficiales a 20 años de haber hecho un viaje de instrucción juntos en la fragata libertad.

Capítulo 4

“GAP”

viento
Ilustración Enrique Germán Martínez Marino Poeta

Hay un solo Señor en lo alto del cielo

en su trono imparte consuelo y justicia,

no puede haber dos a riesgo de impericia

o que leyes eternas no tengan consenso..

 

Lo propio ocurre  en un barco velero,

 en el puente estribor el  trono del reino,

otro en cada alerón a la luz de luceros

poderoso este dios que al otro da consejos.

 

Dicen hoy las memorias de quienes lo vivieron

descreían perplejos condestable y gavieros

 lo graznaban gaviotas en un trino agorero

¡había dos comandantes en el barco velero!

 

Decían que “el viejo”  “del anciano era hijo”

Desde niño pequeño en sus brazos criado

a ser buen marino le había enseñado

pero no el secreto de ser dicharachero

 

Razón suficiente para comandar el velero

y entrar en la historia sin sonrisas, muy serio,

pero el otro más viejo y más sabio (sospecho)

ascendió  a la gloria en un grupo risueño.

 

gap
Ilustración Enrique Germán Martínez Marino Poeta

Era el GAP una élite de actores bohemios

liderados por Charly comediante muy bueno

gran poeta dotado de histrionismo y respeto

que sabia bromear y ser circunspecto.

 

Singular fue una noche que no he de olvidar

el comandante más viejo se hacía a esperar

Cuando su hijo impaciente ve su silla vacía

el viejo ladino entró con el GAP

 

Así fue como el Grupo llamado “al Pedo”

con trabajo y denuedo hubo de progresar

y al final liderar con prestigio más alto

que un sobrejuanete aferrado al capear

 

Podría seguir con letras gloriosas

en lírica rueca memorias hilando

calabrote de historias seguir engrosando

con jugosos anales que voy inventando

 

Podría contarles tantísimos cuentos,

que escuchen confines del vasto universo

que fueron la épica historia de un viaje

hasta ahora es verdad tal como recuerdo

 

Sólo resta decir que fue mi privilegio

servir con ustedes donde mas yo aprecio

un barco que heredo al fin del milenio

nos honra su historia de puro abolengo

 

Y me honran ustedes con su señorío

su empeño y su ejemplo de credo antiguo

que dice que sólo será buen marino

quien fue caballero leal y legitimo.

 

señora esplendor de los mares
Ilustración Enrique Germán Martínez Marino Poeta

El último verso a mi dueña dedico

a nuestra señora esplendor de los mares

nos llevó de la mano en calmas y huracanes

me cubra su manto hasta que el cielo me llame.

viaje
Ilustración Enrique Germán Martínez Marino Poeta

 

logo marino poeta

“Épica amistad marinera” CAPITULO 3 por Enrique Germán Martínez Marino poeta

Esta poesía se la dedico a mis oficiales a 20 años de haber hecho un viaje de instrucción juntos en la fragata libertad.

Capítulo  3

“Virando la vida por avante”

En antiguos veleros virar por avante

era muestra galante de su habilidad,

otorgaba ventaja sobre todo oponente

que a popa redonda debía  girar.

 

Estábamos solos, el Caribe era nuestro

el viento no hacia más que susurrar,

inquietantes secretos de la vela misterios

que Eduardo sabía, pero nadie más.

 

El día era calmo sin marejadilla

el mar un espejo gigante del sol,

que en él se miraba orgulloso y brillante

misterio inquietante es la fragua de Dios

sol
Ilustración Enrique Germán Martínez Marino Poeta

 

Entonces se acerca Eduardo en silencio

tan misterioso como el mismo sol,

se imposta me dice casi al oído,

“no habrá otro dia tan bueno como hoy”

 

Valientes gavieros brincando flechaste

alegres treparon aleves cual aves,

poblando las vergas y el palo bauprés

guarniendo maniobras en un santiamén.

 

Llegado el momento enfrentaron los vientos

enfachando el paño con habilidad,

terminaron el giro cruzando los foques

caía la proa aun con velocidad.

Proa
Ilustración Enrique Germán Martínez Marino Poeta

Rompió en un aplauso la ronca tribuna

vivando gavieros y gente de mar

henchidos de orgullo después en cubierta

juntos festejaron un hito en la mar

 

El sol se ponía y brillaban luceros

en un alerón sumergido en mis sueños

Adrián que pasaba cruzó su mirada

fugaz con la mía hablaba su ceño.

 

Si Adrián se creía que yo no sabía

que la vela de bronce podía girar

porque todos los días sin la tribuna

también por avante la hacían virar.

 

Juanjo también,  ni que hablar de Charly

Aun a los cargos he de confesar

yo ya sabía que todos los días

Ustedes viraban su propio ritual.

 

A Los mágicos polvos que guardaba en la cala

Desde su botadura nuestra Libertad

Debía  agregarse la fuerza de todos

Y mancomunados para funcionar.

 

“Épica amistad marinera” CAPITULO 2 por Enrique Germán Martínez Marino poeta

Esta poesía se la dedico a mis oficiales a 20 años de haber hecho un viaje de instrucción juntos en la fragata libertad.

Capítulo  2

“Frases célebres”

 La zarpada es siempre sentires cruzados

porque navegamos en total libertad

dirá la conciencia si nos comportamos

como caballeros y hombres de mar.

Mambo N° 5
Ilustración Enrique Germán Martínez Marino Poeta

 

Por eso en las tardes de tórridas siestas

se hacía difícil un buen descansar

en las camaretas preparan las fiestas

solteros al ritmo “Mambo Number Five”

Aun nos recuerdan en Rio de Janeiro

la nave rolaba a un compás singular

los jefes huían de tal desconcierto

mirando de reojo solo por controlar

 

En canarias el Teide a un tris de explotar

por las vibraciones de la Libertad

el bochinche de ruido en Colombia era tal

que me fui a un hotel para un buen pernoctar.

 

Popular fue la frase sobre el terco desorden

que reinaba en horarios y en la administración

el decir extendido “ the bar is open”

hablaba de vicio y de perdición

 

También entre ellos, en clave secreta

(jugarían ruleta o harían apuestas…)

yo sólo entendía palabras discretas

como “aquí me quedo” o “posmo me apesta”

 

A la vista de todos sobre el mostrador

en el bar consumían bebidas muy fuertes

-coca cola, naranja y leche fría, señor!

no sé porqué lo llamaban “enfurecedor”.

Una tarde a 8 nudos con viento de proa

la vela de bronce a 100 vueltas o más

Un grampín encarnado a pocas esloras

un tirón, borbollón, de un gran pez la señal.

pez
Ilustración Enrique Germán Martínez Marino Poeta

Era un tubo azul parecido a un torpedo

luchaba con furia  admirable el guerrero

 pues ya se veía frito o hervido

 trozado o entero en enorme caldero.

Al final se entregó exhausto, abatido  

 A la dama de mar su espada ha rendido.

 

 Ordené parar máquinas, pero no dar atrás

para que no pareciera emergencia real,

Adrián aparece con gesto iracundo

Ay, paren el mundo, me quiero bajar.

 

Adrián: caballero de finos modales

Me dio sus razones pero sin hesitar

“las máquinas muy desgastadas sabemos

 Señor! con fineza debemos tratar …

 

evitando ordenar, sin razón por sorpresa

 contramarcha o de golpe la marcha parar.

no estamos de picnic en tarde de pesca,

somos gente adulta con responsabilidad”

megafono
Ilustración Enrique Germán Martínez Marino Poeta

Así cavilaba camino al puente

a retomar la derrota con mucho que andar

Creí escuchar un corrillo en las máquinas

“no te dieron el buque para ir a pescar”

 

No sé si estos versos podrán ser eternos

y brillar cual luceros cuando se apague el sol,  

pero sí testimonien por generaciones

lo que vivió hace lustros mi Plana Mayor.

 

De las poesías en el firmamento

será esta épica un suave brillar

porque no es relato de tercos disensos

sino que es un canto a la noble amistad.

 

Audaz personaje el  “profe Carlitos”

de una antología sin duda el central,

la cara más dura que un meteorito,

lo salvó su paraguas de impunidad.

paraguas

“Épica amistad marinera” CAPITULO 1 por Enrique Germán Martínez Marino poeta

Esta poesía se la dedico a mis oficiales a 20 años de haber hecho un viaje de instrucción juntos en la fragata libertad.

fragata
Ilustración Enrique Germán Mart

 

Capitulo 1

“Pase a la Libertad”

Hoy quiero escribir un poema eterno,

que brille después que se apague el sol,

que llegue a confines del frío universo

un himno glorioso a amistad y honor.

 

fragata
Ilustración Enrique Germán Martínez Marino Poeta

Que entone la historia los cantos de egregios

que hoy son memoria feliz evocar.

a quienes la ARMADA otorgó el privilegio

pase a la LIBERTAD veinte años atrás.

 

Teléfono al rojo, angustia completa

– ¿Quien conoce a Losada? Es de armas llevar?

– ¿Y Enrique Martínez es de este planeta?

¿O de alguna galaxia aún sin relevar?

 

Ya todos abordo el cargo pesaba

una tonelada y unos kilos más,

con fecha y hora para la zarpada:

¡mejor que la cumplan o a Rouen no irán!

 

Reunión de oficiales con el comandante

su Orden del Mando entrará en vigor

directiva suprema a todos tocante

puede ser tu condena a prisión mayor.

 

El día termina como un cuento de hadas

promesas soñadas; difícil de creer,

todas las miradas allí concentradas

en frases que nadie escuchó hasta esa vez

 

Unos  a otros se consultaban

contrastando Aquello que creyeron oír

parecía un acuerdo de contra-partes

y sus compromisos a honrar sin doblez.

 

 Cumplir toda fecha: de arribo y zarpada;

el buque sin mácula un cisne ha de ser;

las operaciones tal como ordenadas;

los guardiamarinas sean hombres de bien

 

En contrapartida será mi objetivo

que sean felices en velero edén

tripulantes y esposas lo han merecido

recuerden sonriendo el viaje 33.

 

Por viejo sabía y no alucinaba

qué cosas a un viaje le hacen mal o bien

 y esta vez yo quería ver reivindicada

 la historia de un viaje que no contaré

 

Hoy a veinte años el día ha llegado,

 levante la mano quien lo pasó bien,

y me diga sin trabas quien no ha disfrutado 

por injusto castigo, destrato o desdén.